El Faro Recalada cumple 120 años en medio de los reclamos por su preservación
El faro más alto del litoral marítimo argentino es un ícono de Monte Hermoso y un atractivo regional que hoy enfrenta un marcado deterioro
El Faro Recalada, ubicado en la localidad balnearia de Monte Hermoso, cumplió el pasado 1° de enero 120 años desde su inauguración, y la fecha volvió a poner en agenda los reclamos por su preservación y puesta en valor. Se trata de una de las construcciones más emblemáticas de la costa bonaerense y de una referencia clave para la navegación marítima en el Atlántico Sur.
La decisión de construir el faro se tomó en 1904 y su inauguración tuvo lugar en 1906. Para su emplazamiento se utilizaron materiales traídos desde Francia por la misma empresa responsable de la construcción de la torre Eiffel.
El ensamble estuvo a cargo del ingeniero Luis Luiggi, quien también dirigió la construcción de la Base Naval Puerto Belgrano. Su nombre se debe a que, históricamente, su potente luminosidad indicaba el ingreso a la zona de la bahía Blanca, un sector de intensa actividad portuaria y comercial.
Con 67 metros de altura y una altura focal de 75 metros, el Faro Recalada es el más alto del litoral marítimo argentino y el de mayor porte de Sudamérica entre los faros de estructura abierta. Se encuentra emplazado en el sector este del balneario, a siete millas de la desembocadura del arroyo Sauce Grande. Su estructura está conformada por una torre de hierro con un cilindro central de 1,50 metros de diámetro, sostenida por ocho columnas de hierro fundido. En su interior cuenta con una escalera caracol de hierro con 293 peldaños.
Desde su puesta en funcionamiento, el faro cumple un rol estratégico como faro de largo alcance, guiando a las embarcaciones que navegan hacia el área de Bahía Blanca. Más allá de su función operativa, con el paso de las décadas se consolidó como un símbolo identitario de Monte Hermoso y un atractivo turístico de relevancia regional, convirtiéndose en un ícono del paisaje costero.
En el marco del 120° aniversario, vecinos y organizaciones comunitarias volvieron a manifestar su preocupación por el estado de conservación de la estructura y reclamaron obras de mantenimiento y restauración que permitan garantizar su preservación a largo plazo. El faro depende del Servicio de Hidrografía Naval, bajo la órbita del Ministerio de Defensa de la Nación, organismo encargado de su funcionamiento y mantenimiento.

