La compra de juguetes en las fiestas registró una fuerte caída
En estas fiestas, los jugueteros esperaban recuperar las pérdidas que habían generado las bajas ventas del Día del Niño. Sin embargo, el escenario sigue siendo de desplome.
Recientemente, la Cámara Argentina de la Industria del Juguete había señalado que en estas fiestas las ventas se verían afectadas por varios factores: la apertura de las importaciones y la caída del consumo, que ocasionó un sobrestock en las fábricas. Tal como había advertido la entidad, las ventas cayeron un 6,9% en comparación con el año anterior.
Entre los factores que impactaron en las ventas, la Cámara señaló que el consumo se volvió más cauteloso en las familias debido a los recortes que realizaron para llegar a fin de mes. A su vez, indicaron que las ventas tampoco lograron sostenerse en el canal online, que según el sector se mantuvo estancado.
El titular de la Cámara, Matías Furió, expresó que si bien hubo un leve repunte en los últimos días, no fue suficiente para recuperar las pérdidas registradas durante el Día del Niño.
En el informe presentado se observa que donde menos se registraron caídas fue en los juguetes de menor valor. En cambio, los productos de mayor precio o de marcas registradas mostraron un desempeño bajo.
Una de las principales razones de los números del sector, como en otros rubros, es la apertura de las importaciones. Incluso antes de que se conociera la caída del consumo, desde la Cámara habían revelado que entre enero y octubre las importaciones de juguetes alcanzaron los 17,5 millones de kilos, lo que representa un aumento del 69,5% en comparación con años anteriores. En su mayoría, los productos provienen de China.
Al respecto, el presidente de la Cámara expresó con preocupación que “la industria tiene 6 de cada 10 máquinas paradas sin producir”, mientras las importaciones desde China continúan en aumento.
A su vez, la caída no solo se registra en el sector de los juguetes. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa reveló que en noviembre el consumo cayó un 4,1% en comparación con el mismo mes del año anterior, marcando un desplome sostenido que refleja el escenario que atraviesan los argentinos, a quienes el sueldo no les alcanza pese a la desaceleración de la inflación.




