La morosidad en créditos ahorca a las familias y empresas del país
La prosperidad económica de la que tanto habla el Gobierno se hace cada vez más difícil de ver. Mientras la narrativa oficial niega la realidad, las familias y empresas no llegan a pagar los préstamos y tarjetas de crédito
A pesar de que el Gobierno nacional repita constantemente que el rumbo económico está dando frutos, la realidad parece discrepar con la narrativa oficial, que demuestra un escenario del que el Ejecutivo no se quiere hacer cargo: familias ahogadas por el endeudamiento y empresas cada vez más presionadas por el aumento de la morosidad.
En un nuevo informe del Lic Alejandro Sangiorgio titulado "Funeral de endeudados", reveló que los últimos datos que arrojó el BCRA respecto de septiembre de 2025 se puede observar una alta morosidad en el sector privado, siendo los hogares los más afectados.
Hace once meses que la morosidad encuentra un nuevo techo. El informe del licenciado señala que en agosto la morosidad se encontraba en 6,6%, pero para septiembre llegó a 7,3%. En septiembre, la morosidad familiar equivalió a $4,07 billones, y en la comparación interanual se triplicó, confirmando un deterioro acelerado en el sector.
Los dos sectores que más aumentó tuvieron en la morosidad fueron los préstamos personales y las tarjetas de crédito, que van por detrás de otros ítems como la garantía hipotecaria y prendaria, que se mantienen con niveles de morosidad bajos.
Los resultados del informe demuestran los resultados que tienen las políticas económicas del Gobierno nacional, que tienen una repercusión directa en la ciudadanía. Además, se revela que la morosidad tiene como causa salarios rezagados en relación al costo financiero, ya que los ingresos no acompañan el nivel de endeudamiento.
Por un lado, respecto al crédito personal fue el que mayor índice de morosidad tuvo, con un 9,1%, teniendo un incremento de 0,9 puntos respecto al mes de agosto y superando un nivel de 2,7 respecto al año anterior. En segundo lugar se encuentran las tarjetas de crédito, que suele ser el medio por el que las familias suelen endeudarse, el cual arrojó un aumento de 0,7 puntos respecto al mes anterior y un registro de 4,3 veces más grande en comparación al año anterior.
Los intereses son una gran parte del problema, ya que la financiación es cara y los ingresos no llegan a cubrir las cuotas. En el informe se especifica que el número que hay que tomar es el del Costo Financiero Total, que incluye IVA, seguros y comisiones, y que en septiembre trepó al 140% anual. El problema yace en que los créditos cuestan entre cinco y siete veces más que la inflación esperada, lo que los vuelve directamente impagables para una parte creciente de las familias.
Respecto a las empresas, se encuentran atravesando un momento crítico respecto al crédito, pero mucho mejor que la situación que atraviesan los hogares. La morosidad en el sector tuvo un aumentó de 0,3 puntos comparando el mes de septiembre con agosto. Si observamos el panorama interanual, la morosidad se multiplicó por 2,4 en un año, lo que deja ver un problema que puede crecer en el futuro.
En total, si tenemos en cuenta todos los ítems que señala el archivo, la morosidad total arrojó un 4,2%, siendo este el número más alto desde febrero de 2022. Aunque eso no es todo, ya que el número parece no querer bajar siendo que hace 11 meses que no para de aumentar.
Por otro lado, cabe mencionar que en el crédito no bancario —billeteras virtuales y fintech— la morosidad llegó al 18,4%, teniendo un aumento interanual del 140%, lo que muestra un deterioro acelerado en un segmento que hoy funciona como una herramienta de supervivencia financiera para muchas familias.
Todo este escenario, además de golpear a las familias y empresarios, tiene una consecuencia directa a los Bancos, que según el informe registran una caída del margen financiero, un aumento explosivo de los cargos por incobrabilidad, costos más altos de fondeo y bajas en el valor de los títulos públicos.
Ese es el escenario que el Gobierno quiere ocultar: con los salarios por el suelo, las condiciones para que la morosidad baje y deje ahogar a las familias no están dadas debido a factores como las tasas elevadas y los salarios, haciendo que el futuro no se vea muy alentador. Además, la crisis está alcanzando a todos los sectores, que en un futuro va a ser un problema gigante, ya que se traducirá en: menos crédito, menos consumo y menor actividad económica.




