El PJ bonaerense entra en horas decisivas: Máximo convocó al Consejo ¿Se vienen elecciones?
Con febrero como horizonte electoral, el PJ bonaerense empieza a ordenar nombres y respaldos en busca de una conducción que evite otra disputa interna.
El Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires se prepara para una definición largamente esperada. Luego semanas (y meses) de movimientos internos, declaraciones cruzadas y un operativo de presión por parte del kicillofismo, Máximo Kirchner convocó para el viernes 19 de diciembre una reunión del Consejo Provincial del PJ con un punto central en el temario: fijar la fecha de las elecciones partidarias.
La convocatoria llegó por WhatsApp y correo a los consejeros, firmada por los apoderados Eduardo López Wesselhoefft, Facundo Tignanelli, Patricia García Blanco y Ulises “Coco” Giménez.
El encuentro se realizará en Malvinas Argentinas, con el intendente Leonardo Nardini como anfitrión, y será el primero tras el proceso electoral que dejó un contraste evidente: victoria peronista en la Provincia el 7 de septiembre, derrota a nivel nacional el 26 de octubre.
Ambos comicios ya habían estado atravesados por la interna peronista desde que Axel Kicillof decidió desdoblar la elección provincial de la nacional (argumentando la diferencia entre el sistema tradicional de sábana y la boleta única papel), una determinación que fue en sentido contraria a la postura de Cristina Kirchner. La votación de septiembre logró una fuerte tracción territorial impulsada por los intendentes, mientras que la oferta nacional, que dejó sin representación a varios de ellos, no terminó de convencer y fue percibida poco militada. El resultado negativo de octubre encendió pases de facturas cruzadas: cada sector responsabilizó al otro por el desenlace electoral.
El llamado de Máximo se da en un momento sensible: un sector del kicillofismo (agrupado en el Movimiento Derecho al Futuro), venía trabajando en un documento público para reclamar elecciones inmediatas, con la intención de recolectar firmas de intendentes y dirigentes territoriales. La respuesta del PJ provincial desactivó la movida antes de que tomara volumen.
Quien sí se adelantó fue Julio Pereyra, histórico dirigente varelense, que junto al intendente Andrés Watson difundió la carta “Elecciones, sí”. El texto reclamó la plena vigencia de los mecanismos electorales partidarios, un gesto que fue leído como guiño al operativo de renovación impulsado por sectores cercanos a Kicillof.
En el kirchnerismo aseguran que existía un acuerdo previo con Axel Kicillof: posponer la renovación del PJ y trabajar para la continuidad de Máximo Kirchner al frente del partido. Pero ese entendimiento comenzó a erosionarse en las últimas semanas, especialmente tras la disputa por la vicepresidencia 1° del Senado bonaerense, donde chocaron dos candidaturas: Mario Ishii, apoyado por el cristianismo; y Ayelén Durán, impulsada por el MDF.
La interna volvió a quedar expuesta. Y mientras tanto, las fechas que circulan para las elecciones partidarias son el 22 de febrero, o los domingos 1° y 8 de marzo de 2026, aunque todavía reina el terreno de la especulación.
Un menú de candidatos para ordenar (o tensar)
La discusión por la nueva conducción ya se mueve por detrás de escena. En el entorno del Gobernador, el nombre que más fuerzas tomó en los últimos días es el de Verónica Magario. Pese a que supo sonar el nombre del ex camporista y actual ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés “Cuervo Larroque”, el nombre de la Vicegobernadora aparece como figura que sintetiza la preferencia del kicillofismo: es cercana al Ejecutivo, con volumen político propio y capacidad de acumular respaldos en el territorio.
Del otro lado, sectores del kirchnerismo remarcan que Máximo Kirchner está habilitado para renovar mandato, y que la convocatoria del viernes no descarta esa posibilidad. El propio diputado recordó semanas atrás que “se charló” con Kicillof su continuidad, aunque admitió, en tono ácido, que en el peronismo “se acuerdan tantas cosas que después se desdicen en 12 horas”.
En el medio aparecen nombres que funcionan como alternativas más dialoguistas, capaces de evitar que la interna derive en un conflicto entre el cristianismo puro y el espacio del Gobernador. Entre ellos:
- Federico Otermín (Lomas de Zamora): intendente con perfil articulador; vinculado al Grupo AFA y con buena llegada a los distintos sectores. Su cercanía con La Cámpora genera ruido en el MDF, pero también es visto como figura de síntesis.
- Federico Achával (Pilar): intendente con experiencia electoral, bien valorado por distintos armados y con imagen de equilibrio político.
- Mariel Fernández (Moreno): referente territorial fuerte, con vínculos que cruzan distintos espacios del peronismo y que se auto postuló ante la posibilidad de una convocatoria a elecciones.
Entre las dos puntas de la disputa aparece un actor con peso propio: el Frente Renovador, encabezado por Sergio Massa, que conserva estructura, intendentes aliados, vínculos legislativos y capacidad de incidencia en la negociación. Si bien no impulsa candidato propio, su rol como factor de moderación o desempate aparece mencionado en todos los espacios internos.
El propio debate en la Legislatura bonaerense dejó en claro que el Frente Renovador continúa siendo un actor clave cuando los equilibrios del PJ se vuelven demasiado finos.
Una interna que ordena al peronismo… o lo deja expuesto
El viernes 19 será una parada decisiva. Allí se definirá si el PJ bonaerense avanza hacia un proceso electoral claro y consensuado o si la discusión por la conducción abre un nuevo capítulo de tensiones en el partido más grande del país.
La pulseada entre Máximo Kirchner y el kicillofismo marca el ritmo, pero el peronismo sabe que el desafío es más profundo: ordenar su estructura, unificar liderazgo y definir estrategia hacia 2027. La reunión en Malvinas Argentinas será el primer movimiento serio hacia ese objetivo.




