El Gobierno amenaza con no aprobar el endeudamiento y Provincia responde
Desde que se aprobó el endeudamiento en la Cámara bonaerense, el Ejecutivo insiste en que la Provincia no está en condiciones de tomar nueva deuda. Sin embargo, la gestión provincial no tardó en responder, señalando que las condiciones están dadas.
Este miércoles, el Jefe de Gabinete Manuel Adorni dio una conferencia de prensa para repasar los dos años de gestión. Allí volvió a cuestionar el endeudamiento solicitado por Axel Kicillof y dejó en duda que el Ejecutivo vaya a aprobarlo.
Al abordar el tema, el vocero afirmó que la deuda consolidada del país bajó 50 mil millones desde el inicio del gobierno. En ese marco, lanzó: “Le recordamos al gobernador de la Provincia de Buenos Aires que sin déficit, no hay nueva deuda”.
La respuesta llegó de inmediato desde la gestión bonaerense. El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, replicó: “Si no tienen déficit, ¿por qué salen a tomar deuda en los mercados —como anunció Toto Caputo— o por qué le pidieron 20.000 millones de dólares al FMI y otro tanto al Tesoro de EE.UU.?”.
Por otro lado, Bianco sostuvo que la aprobación del endeudamiento debería ser solo un trámite, ya que, según él, la Provincia cumple con todos los requisitos para tomar deuda. “El monto de los servicios de deuda que tiene que pagar la Provincia en todo el año debe ser menor a los gastos corrientes netos de lo que se le distribuye a los municipios. La regla establece como máximo un 15%, y hoy la Provincia está en un 7%, menos de la mitad”, explicó.
Además de negar la posibilidad de aprobar la nueva deuda, Adorni aseguró que sería imposible concretar una reunión con Kicillof: “Nosotros trabajamos para lo que la gente nos pide. Cuando uno marca que el equilibrio fiscal es fundamental, cuando el endeudamiento no es ni más ni menos que un sacrificio para generaciones futuras, cuando pedimos que se adhieran a leyes como la ley antimafia u otras, y no hay colaboración, entendés que hay gobernadores que no van con lo que la gente nos pide”.
El vocero también cuestionó la posibilidad de que el gobernador o un representante bonaerense se incorpore a la mesa de diálogo con mandatarios provinciales. Según Adorni: “Lo único que les importa es que al Gobierno le vaya mal y a los bonaerenses les vaya mal”.
A pesar de su rechazo, no descartó del todo una reunión: “Con Kicillof no compartimos agenda, no tiene mucho sentido, no debería tener mucho sentido esa reunión. Quizá en algún momento exista, pero no está en agenda”.
Esta no es la primera señal negativa hacia el proyecto del gobernador. Días atrás, el ministro de Economía Luis Caputo ya había cuestionado la iniciativa, advirtiendo que podría ir contra la Ley de Responsabilidad Fiscal.
Kicillof respondió y pidió que el Gobierno avance sin demoras: “Que lo aprueben y rápido, ni bien lo mande. Rapidito Toto, por favor. Que apruebe lo que tiene que aprobar porque ya más lío no pueden armarnos”.
Sin embargo, las declaraciones del Ejecutivo vuelven a marcar el límite: no habilitarán nueva deuda, solo aceptarán refinanciar la heredada de la gestión de María Eugenia Vidal, dejando afuera el financiamiento que la Provincia considera necesario para funcionar.



