Las negociaciones que destrabaron el financiamiento: cómo se repartieron los cargos clave en la Provincia
Un amplio acuerdo entre oficialismo y oposición redefinió cargos clave en organismos provinciales y habilitó la aprobación de la Ley de Financiamiento.
Tras varios días de tensas conversaciones, pases de factura y cuartos intermedios que estiraron el debate hasta la madrugada, la Legislatura bonaerense finalmente aprobó la Ley de Financiamiento enviada por el Poder Ejecutivo. El visto bueno llegó después de un acuerdo político que incluyó el reparto de cargos en distintos organismos provinciales, una pulseada que terminó de destrabar la votación tanto en Diputados como en el Senado.
El oficialismo, que venía negociando a contrarreloj para asegurarse los votos, logró cerrar un entendimiento amplio que involucró al radicalismo, sectores del PRO, partidos provinciales, y espacios que se referencian en dirigentes municipales, además del Frente Renovador y La Cámpora. El expediente avanzó recién cuando quedó claro el esquema de designaciones, especialmente en el Banco Provincia, donde se concentraba la mayor tensión.
Consejo General de Educación: diez sillas y una negociación sin ruido
El reparto de cargos en el Consejo General de Educación fue uno de los capítulos menos conflictivos del acuerdo. Finalmente, quedaron designados:
- Marcelo Zarlenga
- Graciela Edith Veneciano
- Graciela María Salvador
- Graciela Ramundo
- Maira Rocío Ricciardelli
- Aldana Julieta Ahumada
- César Valicenti
- Carlos Nicolás Bonino
- Silvio Adrián Maffeo
- Josefina Mendoza
Si bien hubo discusiones internas sobre nombres y representatividades territoriales, el capítulo educativo no generó las fricciones que sí aparecieron en otros organismos.
Tribunal Fiscal: acuerdo técnico y sin sobresaltos
El Tribunal Fiscal también quedó cerrado dentro del paquete general, con un listado consensuado entre los distintos bloques:
- Virginia María García (abogada)
- Gabriel Fabián De Pascale (abogado)
- Marcelo Giampaoli (contador)
- Federico Carozzi (abogado)
- Cecilia Alejandra Oroz (contadora)
- Mariana Rodríguez (abogada)
- Ángel Gabriel Villegas (abogado)
- María Fernanda Campo (contadora)
Este cuerpo técnico no formó parte de las principales disputas políticas, pero sí fue incluido en el combo final que permitió destrabar el financiamiento.
El Banco Provincia, el eje de las tensiones
El punto más sensible, y el que demoró hasta último momento la aprobación del endeudamiento, fue el Directorio del Banco Provincia. Allí se cruzaron intereses del Frente Renovador, La Cámpora, Movimiento Derecho al Futuro (sector referenciado con Kicillof), representantes del PRO, la UCR y hasta Unión y Libertad, los llamados “libertarios blue”.
Después de múltiples idas y vueltas, el esquema quedó así:
Frente Renovador (FR)
- Javier Osuna – Director Clase A
- Sergio Bordoni – Director Clase B
Movimiento Derecho al Futuro (MDF – sector de Kicillof)
- Carlos "Cuto" Moreno
- Julio Pereyra
- Alejandro Formento
- Carlos Orsingher
La Cámpora (LC)
- Rodrigo Rodríguez – Director Clase A
- Laura González – Directora Clase B
- Sector referenciado con Martín Insaurralde
- Gabriela Demaría – Directora Banco Provincia
Unión y Libertad (“libertarios blue”)
- Fernando Rozas – Director
PRO
- Matías Fernando Ranzini (Ritondista) – Director Clase A
- Adrián Urreli – Director Clase B
UCR
- Marcelo Daletto – Director Clase A
- Fernando Pérez – Director Clase B
Este reparto terminó siendo la llave para encaminar los votos necesarios. El Banco Provincia, por su peso político, financiero y territorial, concentra históricamente las principales tensiones en cada negociación legislativa. Esta vez no fue la excepción y ocupó el centro de la escena hasta entrada la madrugada.
Un acuerdo amplio para una votación ajustada
Con el esquema cerrado y la presencia en el recinto garantizada, especialmente luego del episodio con el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, la sesión pudo avanzar. Tras un extenso debate, el endeudamiento obtuvo luz verde primero en Diputados y luego en el Senado, donde ya estaban sellados los acuerdos finales.
La resolución de las negociaciones abre una nueva etapa para el gobierno provincial, que ahora deberá ejecutar el financiamiento aprobado. Pero también deja a la vista un reordenamiento político que tensionó a todas las fuerzas y que, puertas adentro, seguirá marcando el pulso del mapa bonaerense.




