Topo Rodríguez: “Hay que frenar la idea de que el modelo de Milei es exitoso”
Además, Alejandro “Topo” Rodríguez advirtió por la ampliación del presupuesto de la SIDE y cuestionó a la oposición dialoguista, que "se pelea para ver quien es más alcahuete del Ejecutivo"
La tensión por el aumento de los fondos reservados para la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y el reciente recambio en su cúpula sumaron un nuevo capítulo político esta semana. Tras la salida de Sergio Neiffert y la llegada de Cristian Auguadra, ex titular de la División de Asuntos Internos, el organismo volvió a quedar bajo la lupa pública, sobre todo después de que el Gobierno autorizara, a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia, una ampliación presupuestaria de $26.118 millones.
Ese movimiento, que se produjo en paralelo a la continuidad del congelamiento del bono de los jubilados mínimos, despertó cuestionamientos desde distintos sectores opositores. Entre ellos, el exdiputado Alejandro “Topo” Rodríguez, hoy director del Instituto Consenso Federal, quien advirtió que “hay recursos; el punto es cómo se direccionan”.
“26.118 millones para la SIDE… y el Presidente no tuvo idea de lo que firmó”
Al analizar el decreto que habilitó la ampliación presupuestaria, Rodríguez señaló que pasó “muy desapercibido” en medio del cúmulo de cifras que incluía el texto oficial. “Entre decenas de miles de cifras, hay una planilla que le aumenta 26.118 millones de pesos a la Secretaría de Inteligencia del Estado”, afirmó, en diálogo con Código Baires.
Explicó que una parte importante del refuerzo “va al pago de los sueldos del personal”, pero remarcó que también aparecen partidas difíciles de justificar. “350 millones de pesos para comprar cubiertas para autos, 300 millones de pesos para prendas de vestir, 40 millones para utensilios de comedor o de cocina”, enumeró. Para Rodríguez, este tipo de cifras expone que “da la impresión de que el Presidente firmó ese decreto sin tener la más remota idea de lo que había en las 500 páginas del anexo”.
Para dimensionar la magnitud del monto asignado, señaló que los $26.118 millones equivalen a 76.000 jubilaciones mínimas. Y remarcó la contradicción: el refuerzo para inteligencia se aprobó “el mismo día” en que Milei firmó un decreto para mantener congelado “en 70.000 pesos el bono para los jubilados, que hace casi dos años tiene el mismo valor, pese a una inflación del 118% en 2024 y una proyección del 31% para este año”.
Consultado por este contraste, Rodríguez afirmó que existe “un estado de abandono absoluto hacia los jubilados de la mínima”, quienes deben enfrentarse a un deterioro sostenido de sus ingresos.
Y vinculó esa situación con la forma en que el oficialismo administra el conflicto social: “Hoy el Gobierno aprovecha para ejercer de manera ya casi desembozada esa práctica de dar palos”, dijo en referencia a la nueva jornada de manifestaciones reprimidas. “Ese vicio va a tener que ser considerado con mucha seriedad. Importa que se le ponga un límite institucional a Milei, no solo en eso, sino también en muchos otros aspectos”.
¿LA SIDE LE OCULTÓ LOS GASTOS A MILEI? AHORA SALEN A "ACLARAR", PERO OSCURECEN Y MIENTEN
— TOPO Rodríguez (@TOPOarg) December 2, 2025
El Presidente @JMilei firmó el decreto 849/2025 de ampliaciones presupuestarias sin leer sus dos anexos, uno de los cuales tiene 522 páginas y más de 10.000 cifras.
Entremezclada en esa… pic.twitter.com/bnAhvjt1AT
“No es momento de candidaturas”
Al ser consultado sobre la posibilidad de construir consensos para poner un freno político al Presidente, Rodríguez se mostró cauteloso: “La democracia exige que elijamos presidente en 2027. La historia demuestra que el que se apuró, perdió”. Recordó tres ejemplos: “Macri tenía solo 5% en enero de 2015 y ganó. Alberto Fernández pensaba ser embajador en Madrid y un mes después fue candidato. Nadie suponía que Milei sería presidente hasta poco antes de la elección”.
Por eso sostuvo que todavía no es tiempo de discutir nombres: “No es el momento. Este es el momento de hacer una oposición sólida, profesional, rigurosa, informada”. Indicó además la necesidad de “dejar de permitir que se instale la idea de que el modelo de Milei es exitoso” y responder con datos: “En la Argentina es mentira que haya equilibrio fiscal; cae la capacidad de compra de salarios y jubilaciones; y el país está yendo por el mal camino internacionalmente porque no podemos romper la relación con Brasil”.
Rodríguez insistió en que “hay que trabajar con números y construir una coalición amplia recién a principios de 2027”, pero sí concedió que es necesario generar espacios de coordinación: “Puede ser una tarea colectiva, una oportunidad para plantear un ámbito que conjuguen las mejores alternativas de oposición”.
“Cada vez hay más opositores que pelean por ver quién es más alcahuete”
Sobre el nuevo mapa legislativo que dejó el recambio en el Congreso, Rodríguez trazó un diagnóstico crítico. Recordó que, durante casi dos años, el Gobierno de Milei “no tuvo grandes obstáculos para aprobar lo que necesitaba”, en parte porque varias fuerzas “se autorrotularon opositores amigables, opositores dialoguistas”.
El exdiputado advirtió que esa tendencia no se detuvo: “Lo que está pasando ahora es que se amplía esa categoría. Cada vez hay más opositores amigables, negociadores o dialoguistas”. Y lanzó un mensaje sin eufemismos: “Tengo la impresión de que no se trata de un Gobierno generoso en la negociación. Desfinanció a las provincias. No veo por qué ahora sería generoso con ellas”.
Rodríguez sostuvo que muchos dirigentes tienen “una sobreexpectativa” respecto de lo que pueden obtener del oficialismo: “Se pelean por ver quién es más amigable que el otro, es decir, quién es más alcahuete del Poder Ejecutivo”. A su juicio, “van hacia un diciembre de desilusión”, porque “este no es un Ejecutivo inclinado a la generosidad con las cuentas provinciales”.
Aunque reconoció que La Libertad Avanza logró “ampliar y consolidar sus posiciones” en ambas cámaras, prefirió no proyectar un escenario fijo: “El año 2026 es largo, hay que ver cómo evoluciona eso”. Y cerró con un llamado a sostener la mirada estratégica en un escenario político que considera todavía abierto: la necesidad de una oposición cohesionada que pueda ofrecer “una alternativa seria de cara a 2027”.




