Entre gritos e insultos, asumieron los nuevos diputados nacionales
La jura fue en un repudiable clima de violencia arengado por el presidente Javier Milei, presente en el recinto. El Senado en medio de un nuevo conflicto por los despachos que terminó con una denuncia penal.
La Cámara de Diputados de la Nación llevó adelante este miércoles la jura de los legisladores electos en octubre, en una sesión que estuvo atravesada por gritos, interrupciones y fuertes cruces entre diferentes bancadas. Con la renovación de 127 bancas, La Libertad Avanza (LLA) consolidó su nuevo rol como primera minoría, alcanzando 95 escaños.
El clima se tensó desde el inicio con la presencia del presidente Javier Milei en uno de los palcos y la arenga que éste provocó. Junto a Karina Milei y Manuel Adorni, los libertarios gritaron "La casta tiene miedo". En respuesta, desde el peronismo retrucaron: ”¡La Patria no se vende!“, con Juan Grabois a la cabeza.
Asimismo, otro momento de tensión se produjo durante las juras de los referentes de la izquierda, Nicolás del Caño y Myriam Bregman. Al momento de la jura, Del Caño lo hizo: “Por nuestros jubilados, el colectivo de discapacidad, los niños masacrados en Gaza, una Palestina Libre. Fuera Trump de Venezuela y de América Latina. Por la clase trabajadora y el socialismo en el mundo, sí juro”, lo que provocó gritos e insultos desde el sector libertario y un intercambio directo con la estilista de Milei, Lilia Lemoine. Minutos después, en la jura de Bregman, la diputada pidió a Lemoine que “se calle la boca”.
Pusieron a Lemoine a patotear a los diputados de la oposición que pasan a jurar. Una cosplayer haciendo de Di Zeo, qué original. La Diputada Romina Del Plá, luchadora, docente y matancera?, no se dejó amedrentar. pic.twitter.com/0J6szv2Y24
— Vanina Biasi (@vaninabiasi) December 3, 2025
Más tarde, los legisladores de Unión por la Patria (UP) reclamaron la libertad de la ex presidenta Cristina Kirchner. Una de ellas fue la bonaerense, María Teresa García, quien formalizó así su mudanza de la Legislatura provincial al Congreso.
Luego, María Elena Velázquez juró por el economista Guillermo Moreno, también reclamó la libertad de la líder del Partido Justicialista (PJ). Cuando Lemoine la patoteó, Velázquez respondió: “Yo no me voy a callar. ¿Quién te creés que sos?”.
Algo grave para las instituciones fue el instante de la jura del ex canciller Jorge Taiana, diputado por el peronismo, que debió tolerar que desde el sector de LLA lo caliquen de “asesino” por su militancia en los años 70. Teléfono para la senadora porteña Patricia Bullrich...
Otro momento, un poco más pintoresco, fue la jura de la ex vedette y novia "paga" de Ricardo Fort, Virginia Gallardo, quien pasó con su hija en brazos y afirmó hacerlo “como correntina, por la familia, por las infancias y por un futuro mejor para todos”. La bella rubia llegó a este lugar de poder por su amistad con Milei, la que se inició cuando tomó "clases particulares" de economía con el libertario.
La sesión se encamina a confirmar la continuidad de Martín Menem en la presidencia de la Cámara, reflejó el nuevo equilibrio legislativo, pero con el voto en contra de Unión por la Patria; y un clima marcado por las tensiones verbales entre bloques.
Escándalo en el Senado
En paralelo, en el Senado se registró un nuevo conflicto por la asignación de despachos. Una senadora de Unión por la Patria intentó ingresar a una oficina acompañada por un cerrajero, lo que derivó en forcejeos con personal de Seguridad y en una denuncia penal.
El episodio reactivó la discusión sobre la tradicional práctica del “pasamanos” de llaves, que cada dos años genera disputas entre quienes dejan sus bancas y quienes llegan en busca de oficinas disponibles. Según fuentes parlamentarias, estos cruces incluyeron rupturas de cerraduras, asesores que pasaron noches enteras en los pasillos y presiones internas por el control de determinadas dependencias.


