Forcejeos, faja de clausura y un despacho en disputa: grave denuncia contra Villarruel
La senadora Cristina López denunció agresiones y un operativo arbitrario para impedirle acceder a su despacho, que habría sido clausurado por orden de Villarruel.
La crisis por la reasignación de despachos en el Senado escaló el lunes pasado a un nivel inesperado. La senadora fueguina Cristina López, de Unión por la Patria, denunció que personal de seguridad de la Cámara Alta la agredió cuando intentó ingresar a la oficina que venía utilizando desde hacía dos semanas y que, según afirmó, había sido clausurada y despojada de su placa identificatoria por orden directa de la vicepresidenta Victoria Villarruel. El episodio se produjo en medio de una ofensiva iniciada por las autoridades de ambas Cámaras (Villarruel en el Senado y Martín Menem en Diputados) para controlar los despachos principales del Palacio Legislativo ante el recambio parlamentario.
Según López, la maniobra se originó luego de su juramento del viernes pasado, cuando reasumió su banca “¡por los 30 mil desaparecidos… sí, juro!°, en una lectura que rápidamente se viralizó. La senadora sostuvo que esa intervención “irritó” a Villarruel, referente de espacios ligados al negacionismo del terrorismo de Estado. De acuerdo con su relato, ese mismo viernes encontró sillones cruzados a modo de barricada en la puerta del despacho y la placa con su nombre había sido retirada. “Los dueños del Senado de la Nación son los senadores, no la vicepresidenta. Ninguna autoridad puede impedir que un legislador acceda a su lugar de trabajo”, advirtió.
La tensión se reactivó el lunes, cuando López volvió al edificio acompañada por su esposo, el legislador fueguino Juan Carlos Pino, y un cerrajero para recuperar su computadora y documentos personales. Allí, según denunció, fue bloqueada, empujada y manoseada por personal de seguridad. El médico del Senado, Gustavo Apreda, constató un hematoma en el tobillo derecho de 5 por 3 centímetros y dolores en el brazo. La denuncia policial describió “un golpe en la pierna derecha, empujones y manoseos en la zona de los glúteos, en la zona pélvica delantera, en la zona de las entrepiernas […] sintiéndose ultrajada”. López sostiene que el operativo tuvo motivación política: “Si se permite que una autoridad del Senado pueda castigar a un senador por su postura, mañana se podrá hacer lo mismo con cualquier representante. Es un mensaje muy peligroso para la democracia”.
Expreso mi más enérgico repudio a los gravísimos hechos ocurridos en el Senado de la Nación, que incluyeron agresiones físicas y acciones inaceptables contra la senadora fueguina Cristina López.
— Walter Vuoto (@WalterVuotoTDF) December 2, 2025
El ingreso irregular al despacho de una senadora, el cambio de cerraduras, el fajado… pic.twitter.com/eCFFCfa8h3
Videos difundidos durante la tarde registraron el momento en que uno de los jefes de seguridad reconoce que fue Villarruel quien ingresó al despacho y ordenó la clausura. La jefa de bloque de UP, Juliana Di Tullio, exclamó en plena discusión: “¿La presidenta del cuerpo entró a un despacho de una senadora sin su permiso?”. Más tarde, al advertirle al agente que debía hacerse responsable por lo ocurrido, lanzó: “Si te falta algo, ya sabés”.
| Gritos y empujones: escándalo con la senadora fueguina Cristina López por una oficina |
— Crítica Sur (@CriticaSur) December 1, 2025
La senadora se apersonó en el despacho ubicado en el cuarto piso acompañada por su esposo, el legislador Juan Carlos Pino, y por un cerrajero. https://t.co/xL7Z5Fe2LI pic.twitter.com/uJvNCWS0sp
Desde el entorno de Villarruel justificaron el procedimiento en un decreto firmado en septiembre, en el que la vicepresidenta estableció que las llaves de los despachos debían quedar bajo su administración para su posterior entrega a los nuevos legisladores.
La senadora rechazó esa versión y remarcó que el traspaso con el salteño Sergio Leavy, quien ocupaba la oficina, fue comunicado formalmente al interbloque y a la Presidencia del Senado. “Ningún otro despacho en el Senado fue fajado, ni le cambiaron la cerradura”, puntualizó en un comunicado, en el que insistió en que se trató de un acto selectivo y arbitrario.
El conflicto derivó en un amplio repudio político. El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, sostuvo: “Estos hechos no pueden naturalizarse ni pasar por alto. Los derechos constitucionales y el respeto por la representación democrática deben garantizarse siempre”.
Quiero expresar mi repudio a los hechos ocurridos hoy en el Senado de la Nación, que derivaron en una situación de tensión y maltrato hacia la senadora fueguina @crislopeztdf. Estos episodios no pueden naturalizarse ni pasar por alto.
— Gustavo Melella (@gustavomelella) December 2, 2025
Mientras tanto, desde La Libertad Avanza un senador señaló que el episodio podría tener motivación política: “Hay senadores que responden más a la superestructura que a las conducciones de bloques”, deslizó al analizar el conflicto, y vinculó el escándalo con internas del peronismo.
El trasfondo es una disputa conocida en el Congreso: el control de los despachos del Palacio versus los del anexo. Pero esta vez, el operativo impulsado por Villarruel se volvió el centro de una denuncia por agresión, un choque institucional y un nuevo foco de tensión en un Senado atravesado por el recambio y por un clima político cada vez más áspero.




