Salarios en cuotas y aguinaldo dividido: la crisis del transporte expone el ajuste libertario
La UTA responsabiliza al Gobierno por el fraccionamiento salarial y advierte que el recorte de fondos profundizó la crisis que hoy pone al transporte al borde del conflicto.
La tensión en el transporte público volvió a escalar luego de que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) reiterara su advertencia al Gobierno nacional, al responsabilizar por un posible paro de colectivos en caso de que las empresas fraccionen los pagos salariales. La medida gremial podría paralizar el servicio en varias regiones del país y profundizar el malestar de millones de usuarios.
El gremio remarcó que la amenaza de las cámaras empresariales de abonar los sueldos de noviembre en dos partes y el aguinaldo en seis cuotas agrava un conflicto que ya se desarrolla en el marco de paritarias estancadas. En una nueva carta pública, el secretario general de UTA, Roberto Fernández, insistió: “El Gobierno será responsable que los trabajadores realicen un paro para que perciban en tiempo y forma los salarios que han ganado y que constituyen el sustento de sus familias, ante la amenaza de las Cámaras Empresarias de pagar los salarios en dos partes y de fraccionar en cuotas el aguinaldo”.
— utaargentina (@utaargentina) November 19, 2025
Las empresas, por su parte, atribuyeron su decisión a un deterioro de sus ingresos. Según explicaron en una carta enviada al secretario de Transporte, Luis Pierrini, y al secretario de Trabajo, Julio Cordero, la situación es crítica: “Venimos a informar la gravísima coyuntura económica, financiera y operativa que atraviesa el sector del transporte automotor de pasajeros en todo el país, situación que ha generado un quiebre absoluto del equilibrio económico, tornando materialmente imposible sostener en tiempo y forma el pago íntegro y contemporáneo de las obligaciones salariales del personal”.
El planteo empresarial se da pese a que el boleto de colectivo fue uno de los servicios públicos que más aumentó en el AMBA desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Aun así, para el sector resulta insuficiente debido a la fuerte reducción de subsidios, congelados desde mediados de año, un ajuste que se convirtió en y uno de los ejes centrales del programa económico del Gobierno.
En este escenario, la UTA interpreta que el fraccionamiento de salarios y aguinaldo es consecuencia directa de las políticas de recortes que impulsa la administración libertaria. La falta de actualización de los fondos destinados al funcionamiento del transporte urbano deja a las empresas sin margen financiero y empuja a los trabajadores a un conflicto que impacta en su poder adquisitivo y en las condiciones de vida de sus familias.
La amenaza de paro se suma a un clima de creciente tensión social, en el que distintos sectores vienen señalando que el ajuste oficial no solo deteriora las condiciones laborales, sino también la calidad de los servicios esenciales. Si las partes no alcanzan un acuerdo en los próximos días, el transporte público podría quedar otra vez al borde de una paralización que afectaría a millones de personas y pondría en evidencia, una vez más, las consecuencias del rumbo económico actual.


