Economía
Paz de vidriera

La calma financiera contrasta con una economía real que aún no despega

Camilo Tiscornia valoró la tregua en los mercados, pero advirtió que el repunte del consumo, la inversión y la inflación “puede tardar” y dependerá de señales políticas y fiscales concretas.

Nazareno Napal
20/11/2025
La calma financiera contrasta con una economía real que aún no despega

En una coyuntura marcada por la pregunta de si la estabilidad actual es calma genuina o antesala de nuevas tensiones, el economista Camilo Tiscornia, director de CIT Asesores Económicos, analizó el cierre del año y destacó que el panorama financiero muestra señales favorables. Sin embargo, advirtió que la recuperación de la economía real podría tardar y dependerá de factores que aún no están despejados.

Al ser consultado sobre cómo llega la Argentina a fin de año, Tiscornia sostuvo que “se están dando las cosas para cerrar bastante bien, sobre todo en la parte financiera”. Recordó que los meses previos a las elecciones fueron de “muchísima tensión”, pero que “el resultado de las elecciones descomprimió mucho, con lo cual eso es sumamente positivo”.

Sin embargo, esa mejora todavía no se traslada con fuerza a la calle. En diálogo con Código Baires, el economista reconoció que este tipo de procesos “a veces tarda un poco más en sentirse” y que la actividad estuvo “muy parada durante la mayor parte del año”. Aunque ve posible que empiece a “ganar dinamismo”, dejó claro que la economía real continúa rezagada.

Consumo e inversión: una recuperación que dependerá de la política

Al profundizar sobre las perspectivas para el consumo y la inversión, Tiscornia explicó que una baja de tasas podría reactivar gradualmente el crédito y las compras en cuotas. “Con tasas de interés más bajas puede volver a aparecer cierto crédito que favorezca un poco las compras de consumo… y no la desesperación por comprar dólares por miedo a lo que pasaba con las elecciones”, señaló.

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Pero remarcó que el verdadero salto depende de señales de más largo plazo. “La necesidad de que aparezcan inversiones en distintos sectores puede llevar un poco más de tiempo”, aclaró. Para que eso ocurra, dijo que primero deberá verse “el avance a nivel político, que cambie la composición del Congreso, que se vea cómo el Gobierno va gestionando negociaciones para poder hacer avanzar reformas”. Esa transición, reconoció, todavía “falta un poco”.

Inflación: señales mixtas y un diciembre históricamente complicado

El economista también fue consultado sobre el repunte inflacionario de los últimos cuatro meses. Para él, “octubre fue el mes que se salió un poco más de la línea”, aunque no lo considera un quiebre de tendencia. Aun así, advirtió que diciembre siempre viene con presiones: “Habitualmente es un mes de más inflación por el fin de año, la cercanía de las vacaciones, y también por la suba de la carne, que está metiendo bastante inflación”.

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Más allá de los altibajos, Tiscornia insistió en que la baja de la inflación estará condicionada por la disciplina fiscal y monetaria: “Mientras el Gobierno pueda mantener el orden fiscal y monetario, la inflación va a volver a bajar”. No obstante, reconoció que llegar a niveles internacionales tomará tiempo, y que “es un proceso que hay que ir siguiéndolo”.

Consultado sobre si una reactivación económica podría acelerar los precios, Tiscornia coincidió en que será un punto a monitorear: “Exactamente, ese es un tema también que hay que monitorear”.

Señaló que el país está empezando a funcionar con un esquema más similar al de otras economías: “En todos los países del mundo los bancos centrales prestan atención a la inflación y a la actividad para ir regulando la política monetaria”. Pero volvió a remarcar que para que el Banco Central pueda cumplir ese rol, es imprescindible “que la parte fiscal esté acomodada” y consideró que el Gobierno “lo va a defender a rajatabla”.

Deuda y riesgo país: mejora financiera, pero con desafíos

Sobre la capacidad del Gobierno para afrontar los próximos vencimientos de deuda, Tiscornia afirmó que el cambio en el clima financiero abrió márgenes que antes no existían: “Antes de las elecciones la pregunta era cómo el Gobierno iba a conseguir dólares para que la economía funcione y para servir su deuda”.

Con el acuerdo con Estados Unidos y la baja del riesgo país, dijo que el escenario cambió radicalmente: “Con el riesgo país hoy en 500 y pico de puntos estamos muy cerca de que el Gobierno pueda enfrentar esos vencimientos volviendo a colocar deuda”. De todos modos, admitió que parte de esa capacidad también depende de que continúen las gestiones con bancos y organismos internacionales.

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