El gobierno avanza con la privatización nuclear y crece la resistencia judicial y científica
El plan de Milei para vender NA-SA estalla en polémica: alertas por seguridad nuclear, sospechas de tasación y una cautelar que ya complica el avance oficial.
La ofensiva del Gobierno nacional para avanzar con la privatización de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA) desató en las últimas horas una ola de cuestionamientos públicos y una primera medida judicial concreta para intentar frenar el proceso.
Mientras la diputada nacional Gabriela Estévez presentó una cautelar para suspender la venta del 44% del paquete accionario, el físico e investigador del CONICET Diego Hurtado calificó la decisión oficial como un “escándalo de entrega de recursos” y un retorno a las políticas de desguace de los años 90.
Hurtado, exvicepresidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), cuestionó con dureza la intención de privatizar una empresa que calificó como “estratégica” y clave para el desarrollo tecnológico del país. Recordó que NA-SA opera Atucha I, Atucha II y Embalse, y que el sector nuclear argentino no solo es superavitario, sino que exporta tecnología de punta gracias a décadas de inversión estatal y formación científica.
Para el investigador, desmantelar el área nuclear es “demencial”, sobre todo en un país que “desarrolla ciencia, es más independiente, no produce gastos, es superavitario y sin embargo la quieren privatizar”. Para graficar su posición, apeló a una metáfora futbolera: “equipo que gana no se toca”.
Hurtado sostuvo que la avanzada oficial está “codificada” en la Ley Bases y advirtió que el acuerdo de transferencia que impulsa el Gobierno “se va a estudiar en los próximos 100, 150 años como hoy hablamos del Pacto Roca-Runciman en la década infame”.
También apuntó directamente contra los responsables políticos del proyecto: “Caputo es un representante de los fondos buitres”, afirmó, vinculando la privatización con sectores financieros globales interesados en un “negocio rápido” y la explotación de recursos estratégicos como el litio.
Pese al panorama, el físico expresó confianza en la capacidad de recuperación del sector: recordó que, tras el desguace de los 90, el área nuclear “resucitó, salió de las cenizas” a partir de 2003 gracias a una decisión política. Y cerró con una convicción: “Lo vamos a recuperar”, pidiendo parar a una “clase dirigente que no pone un freno” a la entrega de la riqueza nacional.



