Para el Gobierno, reducir el contagio de VIH es un problema menor
Con un recorte del 38% en el “Programa 22”, el Gobierno dejará de garantizar la profilaxis previa a la exposición al VIH (PrEP), un medicamento destacado por la Organización Mundial de la Salud que previene la infección.
En el presupuesto 2026 que Javier Milei presentará en la Legislatura a partir del 10 de diciembre, se incluye un fuerte recorte en materia de salud pública. El ajuste impacta en el “Programa 22”, destinado a la prevención y tratamiento de enfermedades como VIH, hepatitis, tuberculosis e infecciones de transmisión sexual (ITS), que sufrirá una reducción del 38% respecto a años anteriores.
El recorte afecta directamente al acceso al medicamento de profilaxis previa a la exposición al VIH (PrEP), una estrategia de prevención recomendada por la OMS que reduce en más del 90% las posibilidades de contagio.
La decisión no sorprende: en 2025, el Observatorio de Acceso a Medicamentos (OAM) de Fundación GEP ya había advertido que el Gobierno nacional venía limitando el stock de medicamentos para personas que viven con VIH y otras patologías. Sin embargo, el nuevo ajuste vuelve a golpear de lleno en el corazón de las políticas sanitarias.
El impacto no es solo presupuestario: implica menos campañas, menos diagnósticos y menos protección. En un país donde se registran alrededor de 4.500 nuevos casos de VIH por año, el recorte puede tener consecuencias graves en la salud pública.
Implementado en Argentina desde 2019, el PrEP se consolidó como una herramienta clave en la prevención de la transmisión del virus y en el cumplimiento del plan 95-95-95 de ONUSIDA, que busca aumentar los diagnósticos, garantizar tratamientos y lograr que la mayoría de las personas con VIH mantengan carga viral indetectable.
A contramano de esa meta, la gestión libertaria vuelve a poner la salud pública bajo la lógica del ajuste




