La Provincia reclama al Gobierno nacional por la paralización de la obra de la Cuenca del Río Salado
El proyecto hídrico, frenado desde diciembre de 2023, es clave para evitar inundaciones y daños en la producción rural bonaerense.
En el transcurso del año, las lluvias fueron un fenómeno constante, dejando caminos rurales intransitables y poniendo en riesgo la producción, estimada en 2,4 millones de dólares. Hoy, para remediar la situación que están viviendo, la Provincia exige que se realice la obra de la Cuenca del Salado, la cual está paralizada por el Gobierno nacional.
La Provincia de Buenos Aires apuntó contra el Ejecutivo en varias ocasiones por la paralización de esa obra, que se encontraba en la etapa 4.2. En ese sentido, el ministro Bianco, en su habitual conferencia de prensa, expresó que los recursos están disponibles para que se lleven adelante los trabajos, ya que existe el Fideicomiso de Infraestructura Hídrica, fondos que deberían destinarse a ese tipo de obras.
En esa línea, el ministro señaló que la obra “se descontinuó en diciembre de 2023 y se produjo una especie de embudo que impide que baje el agua como corresponde”.
Por otro lado, la demanda de la gestión provincial surtió efecto, en conjunto con el malestar de los productores que pedían una respuesta al Ejecutivo. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se hizo presente en la localidad de 9 de Julio, donde dialogó con productores de la zona y se comprometió a finalizar la obra.
Luego de que el Ejecutivo cumpla con su promesa, llegará el turno de la gestión provincial de hacerse cargo de la etapa 5, la cual, según el ministro Bianco, ya tiene asignada su inversión.
Recientemente, el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodriguez, expresó que si se hubiera retomado antes, hoy la situación sería diferente. Además, destacó la intervención de la gestión provincial, que colaboró con maquinarias para trabajar los caminos y puso a disposición herramientas.
“Nosotros planteamos lo de la emergencia agropecuaria con la exención impositiva, destinamos un fondo específico, un fondo adicional para la reparación de caminos rurales que fuimos otorgando a los distintos municipios”, expresó el ministro.
Además, remarcó que “si no se hubiera frenado, hoy esta etapa ya estaría terminada; el agua drenaría de mejor manera y, por supuesto, eso hubiera generado también una mitigación en los efectos que hoy estamos viendo. Es decir, hay una consecuencia muy concreta”.



