Sequía de inversiones extranjeras: No se logra revertir el estancamiento
Según el informe del BCRA, la distribución de utilidades y dividendos llegó a 1.204 millones de dólares, dejando un saldo de reinversión de 1.684 millones.
Si bien el Gobierno de Javier Milei trata de exhibir resultados, lo cierto es que los datos siguen aniquilando su relato, ya que en el segundo trimestre de 2025, el Banco Central registró un ingreso neto de inversión extranjera directa (IED) por 2.866 millones de dólares.
En ese marco, vale resaltar que, si bien la cifra muestra una mejora del 31 por ciento respecto al mismo período del año anterior, continúa siendo un 52 por ciento inferior a la de 2023, lo que revela un escenario de estancamiento que no logra revertirse.
La renta de capital alcanzó los 2.888 millones de dólares, con un fuerte peso del sector industrial: la “Industria manufacturera” explicó el 36 por ciento de ese total, mientras que las “Sociedades captadoras de depósitos, excepto el Banco Central” aportaron otro 18 por ciento.
Según el informe del BCRA, la distribución de utilidades y dividendos llegó a 1.204 millones de dólares, dejando un saldo de reinversión de 1.684 millones. En tanto, los aportes de capital sumaron 977 millones de dólares, de los cuales el 71 por ciento correspondió a ingresos en efectivo. Dentro de este segmento, los sectores que más recursos recibieron fueron “Explotación de minas y canteras” (704 millones) e “Industria manufacturera” (116 millones).
La Inversión Extranjera Directa (IED) se desplomó un 63% en el primer semestre del año respecto al mismo período de 2023. Aunque durante el segundo trimestre se registraron ingresos netos por USD 2.866 millones, el total acumulado de 2025 apenas llegó a USD 3.881 millones. Esto… pic.twitter.com/HKOU9Ju1Eb
— Hernán Letcher (@hernanletcher) November 7, 2025
También se verificaron ingresos netos por transacciones de deuda con empresas vinculadas por 1.457 millones de dólares. Ese incremento se explicó por un mayor endeudamiento comercial —895 millones—, principalmente en la industria alimentaria, donde se agrupan las exportadoras de cereales y oleaginosas. Aun así, parte de ese aumento fue compensado por cancelaciones de deudas por importaciones y servicios. Además, se sumó un incremento de la deuda financiera por 562 millones, asociado al aumento de pasivos por utilidades y préstamos.
En materia de fusiones y adquisiciones, el trimestre cerró con una salida neta de 1.252 millones de dólares, concentrada en el rubro de “Explotación de minas y canteras”, particularmente en la “Extracción de petróleo crudo y gas natural”, lo que evidencia la contracara del saldo positivo en algunos sectores productivos.
Entre los rubros que captaron mayores flujos de IED se destacaron la “Industria manufacturera”, con 2.121 millones de dólares, y el “Comercio al por mayor y al por menor y reparación de vehículos”, con 547 millones. En cambio, el sector minero encabezó los egresos con una salida de 704 millones de dólares.
En cuanto al origen de las inversiones, España lideró el ranking con ingresos netos por 633 millones de dólares, seguida por Reino Unido (587 millones), Estados Unidos (569 millones), Francia (307 millones) y México (259 millones). En el extremo opuesto, Países Bajos presentó una salida neta de 833 millones.
A nivel de stock, Estados Unidos continúa siendo el principal inversor en la Argentina, con 31.808 millones de dólares, equivalente al 17 por ciento del total. Le siguen España, con 26.825 millones (14 por ciento), y Países Bajos, con 22.685 millones (12 por ciento). Entre los tres concentran el 44 por ciento de la inversión extranjera directa en el país.
El panorama muestra un leve repunte estadístico, pero sin señales de un retorno sostenido de capitales productivos. En tiempos de ajuste interno y volatilidad cambiaria, la inversión que llega es cautelosa, y la que se va, constante.




