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Informe de ENAC

Seis de cada diez pymes operan sin ganancias y 13% teme cerrar antes de fin de año

El 40% de las pymes registra caídas en ventas y la rentabilidad se desploma, mientras la mayoría advierte un empeoramiento de la economía antes de fin de año.

Nazareno Napal
30/10/2025
Seis de cada diez pymes operan sin ganancias y 13% teme cerrar antes de fin de año

La realidad del entramado productivo argentino vuelve a exhibir la profundidad de la recesión que atraviesan las pequeñas y medianas empresas, con un mercado interno desplomado y un fuerte deterioro del poder adquisitivo. En este contexto, el Radar Pyme del tercer trimestre de 2025, elaborado por la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), ofrece una radiografía contundente: la actividad continúa estancada, sin señales de recuperación y con indicadores que reflejan los efectos del ajuste del Gobierno de Javier Milei sobre el tejido productivo.

Según el relevamiento, que recopiló información de 379 unidades productivas (pymes, cooperativas y trabajadores autónomos de 18 provincias), el escenario de recesión se profundiza. “La economía argentina continúa sin señales de recuperación”, advierte el informe. Este deterioro se expresa, principalmente, en la caída del consumo interno, el aumento de costos y la disminución de la rentabilidad.

Uno de los datos más alarmantes es la contracción de las ventas: el 40,4% de las empresas reportó bajas superiores al 10% en las unidades comercializadas, mientras que en el sector industrial el impacto fue mayor, con casi la mitad de las firmas registrando retrocesos significativos. “Lo que se vive es una recesión consolidada”, sintetizó el presidente de ENAC, Leo Bilanski, quien remarcó: “Las familias están endeudadas hasta el 130% de sus ingresos y el consumo se derrumba”.

A esto se suma un aumento generalizado de los costos de producción. El 88% de las compañías enfrentó incrementos, y el 74% debió trasladarlos, parcialmente, a los precios. Sin embargo, no pudieron sostener márgenes positivos: seis de cada diez pymes operan sin rentabilidad y más de una de cada cuatro pierde dinero incluso en actividad. Esta situación generó preocupación en el sector, ya que “el 13% de los empresarios evalúa cerrar antes de fin de año”, alertó Bilinski.

La debilidad del mercado interno y el encarecimiento de la estructura productiva llevaron a una notoria subutilización de la capacidad instalada. El informe señala que la actividad promedio se sostuvo en torno al 54,6%, por debajo del umbral considerado razonable para un funcionamiento saludable (60%). En la industria, el nivel fue apenas superior, 54,7%, lo que evidenció máquinas paradas y menor actividad fabril.

El deterioro también alcanzó el empleo: solo el 17,1% de las empresas incorporó personal durante el trimestre, mientras que un 19,7% realizó despidos. En la industria, la reducción de dotaciones fue aún mayor, llegando al 28,8%. El saldo neto fue negativo, con una contracción del 2,99% en el empleo pyme.

Otro factor que asfixia al sector es el financiamiento. El crédito dejó de ser una herramienta para crecer y pasó a ser un salvavidas, ya que el 21,3% de las firmas se endeudó para pagar impuestos y el 20,5% para afrontar salarios y aguinaldos. A la par, el flujo financiero se volvió más complejo: el 59% reportó que los clientes extendieron los plazos de pago y el 47% observó un aumento del incumplimiento. Hoy, las pymes financian a sus compradores durante 37 días, mientras pagan a proveedores a 30, lo que genera tensiones constantes en la cadena de pagos.

Las expectativas hacia el futuro tampoco traen alivio. El 76% de los empresarios prevé que la situación económica nacional seguirá empeorando, y el 65% no planea realizar inversiones en el próximo trimestre. Entre los factores que frenan el crecimiento, se destacan la caída del mercado interno (75%), la reducción de la rentabilidad (55%) y la apertura de importaciones (43%).

El diagnóstico de la ENAC no solo retrata un presente adverso, sino que expone una señal de alerta sobre el futuro del país: miles de pequeñas y medianas empresas, motor histórico de empleo y producción, se encuentran al borde del colapso, en un contexto económico que profundiza la recesión y limita las posibilidades de recuperación.

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