Macri, el aliado incómodo que vuelve a jugar fuerte después del triunfo libertario
Tras el triunfo de La Libertad Avanza, el expresidente reaparece como actor clave en la reconfiguración del poder y busca incidir en el armado del nuevo gabinete.
La victoria de La Libertad Avanza (LLA), superó todas las previsiones. Con más del 40% de los votos a nivel nacional y triunfos en 16 provincias, el oficialismo logró una consolidación que no los más optimistas esperaban. Pero mientras el presidente Javier Milei celebraba “el punto de inflexión en cien años de democracia”, el tablero político comenzaba a reacomodarse. Y en ese movimiento, Mauricio Macri volvió a la escena.
El expresidente, uno de los principales aliados externos del Gobierno, aprovechó el resultado para enviar un mensaje político nítido: pidió “reforzar la gobernabilidad”, “mejorar la gestión”, y “plantear cambios en serio”. “Espero que el Gobierno emprenda esta agenda de cambio que todo el mundo espera, que refuerce su equipo, que refuerce su gobernabilidad, que es el reclamo de todos para que haya estabilidad y que podamos crecer”, sostuvo ante la prensa, luego de emitir su voto, aunque todavía sin la sorpresa de los resultados.
Poco después, ya con el triunfo confirmado, Macri publicó un mensaje de respaldo: “Mis felicitaciones a LLA, al Presidente Milei y, especialmente, a todos los argentinos que hoy apoyaron el cambio. Este resultado electoral sobresaliente renueva las esperanzas en nuestro país. No perdamos esta oportunidad única para producir las transformaciones pendientes y dejar atrás el pasado para siempre”.
Mis felicitaciones a LLA, al Presidente Milei y, especialmente, a todos los argentinos que hoy apoyaron el cambio. Este resultado electoral sobresaliente renueva las esperanzas en nuestro país. No perdamos esta oportunidad única para producir las transformaciones pendientes y…
— Mauricio Macri (@mauriciomacri) October 27, 2025
Sin embargo, detrás de la felicitación, se mueve una estrategia más profundas. Las bajas ya confirmadas del canciller Gerardo Werthein (que será reemplazado por Pablo Quirno) y del ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona, junto con la posibilidad de que Patricia Bullrich, Luis Petri y Manuel Adorni dejen sus cargos para asumir las bancas que ganaron este domingo, abren una ventana de negociación. En ese contexto, Macri busca recuperar influencia directa en la mesa de decisiones del Gobierno.
En Balcarce 50 algunos lo definen como aliado incómodo. Otros, como “el garante del orden legislativo” frente a un Congreso que será más libertario pero no totalmente oficialista. Macri, que cedió parte de su estructura política al armado violeta, observa ahora cómo varios de sus dirigentes llegan al Congreso con el sello libertario, pero sin referencias explícitas al PRO. El desafío será mantener la disciplina política de esos legisladores y evitar fugas en votaciones clave.
Desde su entorno aseguran que ya “se inició el proceso de renovación interna” dentro del PRO. El diputado electo Fernando de Andreis lo resumió: “Es una oportunidad de avanzar en las reformas que faltan. No va alcanzar con el PRO y LLA; habrá que buscar apoyo de otros gobernadores para llegar a los 135 votos necesarios”.
Con Milei consolidado, un Congreso reconfigurado y un gabinete en revisión, Mauricio Macri vuelve a ser un actor central. Lo hace sin cargos, pero con su estilo habitual: silencioso, pragmático y con olfato para el poder. Como repiten cerca suyo, “Mauricio no necesita estar adentro para estar mandando”.


