El Gobierno ya tiene listo el proyecto de reforma laboral
A partir de diciembre, cuando cuente con los tres tercios en ambas Cámaras, el presidente enviará los proyectos de segunda generación.
Tras la sorpresiva victoria de La Libertad Avanza en las elecciones legislativas, el Gobierno se prepara para avanzar con las reformas estructurales que tenía en carpeta. Según trascendió, tanto la reforma laboral como la tributaria ya están redactadas, aunque no se presentarán hasta diciembre.
Para ese momento, el oficialismo espera consolidarse como una fuerza decisiva en el Congreso, con un tercio de representación tanto en Diputados como en el Senado. El resultado electoral, que dejó a LLA con un 40,68% de los votos, le abre la puerta al Ejecutivo para avanzar con un paquete de medidas que hasta ahora no contaba con respaldo parlamentario.
La reforma laboral, enmarcada dentro de la segunda etapa de gestión, apunta a una flexibilización del empleo con el argumento de “facilitar” la contratación. El proyecto prevé acuerdos directos entre empleadores y trabajadores, salarios dinámicos y un esquema que busca reducir lo que el Gobierno denomina “la industria del juicio”.
En la Cámara de Diputados se renovaron 127 de las 257 bancas, y los libertarios pasaron de tener 37 a 94. Con el apoyo del PRO, el oficialismo podría alcanzar el quórum. En ese sentido, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, destacó: “Estamos en condiciones de hablar desde otra posición de fuerza. No es lo mismo tener 35 diputados que 90 y pico. Ahora nos convertimos en el bloque más importante de la Cámara”.
La reforma tributaria, por su parte, incluye una baja en el impuesto a las Ganancias, la eliminación gradual de retenciones al agro y beneficios para atraer inversiones extranjeras. El objetivo, según segun el Gobierno, es construir un esquema más competitivo que incentive la producción y reduzca la evasión.
También se prevén modificaciones en el sistema previsional y educativo. En el primer caso, se analiza la creación de un régimen de capitalización voluntaria y posibles cambios en la edad jubilatoria. En educación, el Gobierno busca avanzar con una desregulación que fomente la competencia entre el sector público y el privado, con la implementación de vouchers como una de las herramientas en estudio.




