Santilli le suelta la mano a Reichardt y marca distancia en La Libertad Avanza
"El colo" calificó como "desafortunada" la frase de la ex vedette, quien había asegurado que quienes no votaran a La Libertad Avanza eran "enfermos mentales".
Diego Santilli, primer candidato a diputado nacional de La Libertad Avanza (LLA) en la provincia de Buenos Aires, se despegó públicamente de los polémicos dichos de su compañera de lista, Karen Reichardt, en un gesto que evidencia tensiones internas en la alianza.
El exvicejefe de Gobierno porteño calificó como “desafortunada” la frase de Reichardt y se limitó a no profundizar en el debate sobre la candidata número dos, cuyo perfil mediático ha quedado más asociado a la polémica y la verborragia que a propuestas legislativas concretas.
Más allá del conflicto interno, Santilli hizo foco en los desafíos prácticos de su campaña: la negativa de la justicia electoral a reimprimir la Boleta Única de Papel (BUP) lo dejó fuera de la boleta en la provincia, un escollo que comparó con “escalar el Himalaya en musculosa”. Sin embargo, destacó que al menos su imagen estará presente en los nuevos afiches de la lista violeta, el material que los votantes bonaerenses verán al ingresar al cuarto oscuro.
La medida judicial que permitió la impresión de nuevos afiches surge tras la polémica baja de José Luis Espert de la boleta, vinculada al escándalo judicial con Fred Machado, investigado por narcotráfico, lo que abrió un espacio para que Santilli encabece formalmente la lista.
Este gesto público de distancia no solo evidencia un intento de Santilli por preservar su imagen dentro de la campaña, sino que también pone en evidencia la dificultad de LLA para contener a su núcleo más controversial, encabezado por Reichardt, sin afectar la percepción del candidato que finalmente representará a la alianza ante los votantes.
La estrategia de Santilli parece clara: marcar una diferencia con los discursos más extremos de su compañera, mientras intenta recuperar visibilidad y posicionamiento en un territorio complicado, donde la figura del exvicejefe porteño podría resultar más atractiva que la de la mediática libertaria.



