La Corte habilita la extradición de Fred Machado y Milei queda atrapado en su propio laberinto
A menos de tres semanas de las elecciones, Milei deberá decidir si entrega a Fred Machado a la justicia de EE.UU. o asume el costo político de retenerlo en el país.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó hoy la extradición de Federico Andrés “Fred” Machado a Estados Unidos, donde será juzgado por cargos que incluyen asociación ilícita, narcotráfico, lavado de activos y fraude electrónico. Con las firmas de los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, el máximo tribunal avaló la sentencia del Juzgado Federal N.º 2 de Neuquén y rechazó los argumentos presentados por la defensa del empresario, que cuestionaba la imparcialidad del juez y la constitucionalidad del artículo 30 de la Ley 24.767 sobre cooperación judicial internacional.
Ahora la decisión final recae en el Poder Ejecutivo, y en manos del presidente Javier Milei quedará determinar si se concede o no la extradición, decisión para la que tiene un plazo de hasta 10 días. La normativa vigente establece que el Ejecutivo puede rechazar el pedido por razones de soberanía, seguridad u orden público, o por otros intereses esenciales de Argentina. La Corte, además, ordenó que se computen los días que Machado estuvo detenido durante el proceso de extradición en su eventual detención en Estados Unidos.
El fallo se produce a menos de veinte días de las elecciones legislativas, en un contexto delicado para Milei, que debió enfrentar el escándalo vinculado a su ex candidato a diputado José Luis Espert. Según la investigación estadounidense, Espert recibió transferencias y asistencias logísticas de Machado durante su campaña presidencial de 2019, lo que llevó a su renuncia a la candidatura en La Libertad Avanza. Esto abrió un nuevo frente político que podría influir en la percepción pública sobre el oficialismo libertario.
El Gobierno ahora se encuentra ante un dilema complejo: aceptar la extradición de Machado significaría entregarlo a la justicia norteamericana, exponiéndose a que surjan más vínculos de políticos o allegados con el empresario; negarse, en cambio, podría ser interpretado como un intento de protegerlo, aumentando la presión mediática y judicial sobre Milei y su entorno. La decisión deberá ser tomada en los próximos días, con el reloj electoral corriendo en contra. Cabe destacar, que (¿curiosamente?) el abogado de Machado, es el mismo abogado que ha tenido durante años el Presidente Milei, Francisco Oneto, reconocido por sus recurrentes polémicas y machistas declaraciones.
En paralelo, la extradición de Machado ya está vinculada con un proceso que involucra a otros imputados en Estados Unidos. Según los informes del juzgado estadounidense, Kayleigh Moffet y Debra Mercer Lynn Erwin recibieron condenas o acuerdos por cargos relacionados con la causa, lo que mantiene activo el interés de las autoridades norteamericanas en que Machado sea juzgado en el Distrito Este de Texas.
De este modo, el escenario político y judicial se entrelaza de manera inusual: la Corte Suprema confirmó la extradición y Milei deberá decidir si expone al oficialismo a un posible daño reputacional o busca protegerlo, con el costo político que ello podría implicar a menos de tres semanas de los comicios.






