No más aumentos sorpresivos: el massimo impulsa una ley para frenar abusos de las petroleras
Según la diputada Ayelén Rasquetti, la ley busca poner fin a los aumentos repentinos que afectan a trabajadores, comerciantes y usuarios del transporte cotidiano.
La Legislatura bonaerense busca consenso para aprobar un proyecto de ley que obligue a las empresas productoras y distribuidoras de combustible a informar con 72 horas de anticipación cualquier cambio en los precios de nafta, gasoil y otros combustibles líquidos y gaseosos en la provincia de Buenos Aires.
“En la Provincia no respondemos a los mandados de los Bulgheroni como Milei. Los aumentos sorpresivos, de la noche a la mañana, afectan al trabajador, al comerciante, a quien utiliza el auto como herramienta de trabajo para llegar a fin de mes”, afirmó la diputada de Fuerza Patria, Ayelén Rasquetti, y agregó que la ley viene a “poner orden donde hoy hay especulación”.
El proyecto alcanzaría a todas las empresas que operan como abastecedoras o expendedoras de combustibles, con el objetivo de garantizar comunicación previa y clara ante cualquier suba de precios, permitiendo un mejor control estatal y ofreciendo mayor previsibilidad a la ciudadanía. En la provincia de Buenos Aires hay unas 1.880 estaciones de servicios, la mayor cantidad del país, seguida por Córdoba y Santa Fe.
Rasquetti remarcó además que “las petroleras dolarizaron el precio y en un año triplicaron frente a la inflación. Mientras algunos defienden el mercado sin reglas, nosotros defendemos a los consumidores, que no pueden seguir siendo la variable de ajuste de las petroleras ni de los grandes operadores del rubro”.
La iniciativa forma parte de una agenda orientada a recuperar el rol del Estado como regulador y garante de derechos, en un contexto económico en el que los sectores mayoritarios se ven cada vez más afectados por decisiones que, según los legisladores, ignoran a trabajadores, jubilados, universitarios, médicos y personas con discapacidad”.
“El combustible no es un lujo. Es una necesidad básica que impacta directamente en los precios de todo lo demás, Por eso proponemos una herramienta concreta para controlar, anticipar y actuar frente a los aumentos injustificados”, concluyó la legisladora oriunda de Cañuelas, quien agregó: “El combustible líquido, como el gasoil y la nafta, representa el 60 por ciento de toda la producción en Argentina, no solo se abastecen los vehículos, sino que son generadores de energía en pueblos donde no hay electricidad. Los bonaerenses no tenemos que ser rehenes de las decisiones de cuatro empresarios petroleros que suben los combustibles saqueando la economía de cada familia”.


