Tras meses de quietud, la CGT se suma al reclamo por salud y educación
Luego de meses de silencio y paritarias a la baja, la CGT se suma a la marcha contra Milei por los vetos a la salud y la educación.
La Confederación General del Trabajo (CGT) resolvió sumarse a la movilización de este miércoles frente al Congreso, tras meses de un perfil bajo que muchos interpretaron como un silencio cómplice frente al ajuste libertario. La decisión se dio en el marco de una reunión de alrededor de 20 dirigentes sindicales, convocada en la sede de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN).
La presión no vino solo desde las bases sindicales, sino también desde los sectores más afectados. Norma Lezana, secretaria general de la APyT, había pedido explícitamente que la central se plegara a una medida de fuerza: “Necesitamos que la CGT apoye nuestro reclamo y convoque a parar y movilizarse el miércoles para que la enorme simpatía de los trabajadores y el pueblo sea verdaderamente multitudinaria. Todavía están a tiempo”.
En la mesa también se discutió un punto incómodo: el rol de la CGT durante este más de primer año y medio de gestión de Javier Milei. Más allá de alguna aparición en las marchas más multitudinarias, la central aceptó paritarias por debajo de la inflación y evitó confrontar de manera directa con el gobierno, lo que generó malestar en sectores sindicales y sociales.
? Este miércoles 17/09 a las 15 hs ?? esta CGT estará en el Congreso acompañando a las organizaciones de la salud, a la comunidad universitaria, sindicatos, movimientos sociales, organizaciones y fuerzas políticas en el reclamo colectivo a favor de la salud y educación pública pic.twitter.com/QH5mcf3gQL
— CGT (@cgtoficialok) September 15, 2025
La reunión, sin embargo, no se limitó a la coyuntura inmediata. La interna de la central también estuvo sobre la mesa, ya que este año habrá elecciones y se especula si continuará el triunvirato actual o si se avanzará hacia una conducción unipersonal. Andrés Rodríguez, anfitrión del encuentro, defendió la cohesión de la central: “Hay unidad en la CGT, pese a que algunos digan lo contrario. El único poder político de Argentina que está unido y organizado es la CGT. Hoy todos los sectores estuvieron sentados en la mesa para defender los derechos de los trabajadores”.
De este modo, la central obrera parece volver al ruedo en un escenario marcado por despidos masivos en el Estado, caída del empleo formal y un clima social cada vez más tenso. La incógnita ahora es si este despertar alcanzará para sostener una estrategia de confrontación con un Gobierno que, hasta el momento, no ha mostrado disposición alguna al diálogo.




