CAMARCO advirtió que la construcción sigue en crisis y reclama un plan federal a 20 años
La entidad alertó por la paralización de obras públicas y privadas, la caída del empleo y la falta de inversión en infraestructura.
La actividad de la construcción atraviesa un momento crítico y la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) advirtió que, sin medidas concretas, el freno en obras públicas y privadas seguirá afectando a la economía y al empleo.
Durante la reunión del Consejo Federal en Paraná, Entre Ríos, CAMARCO destacó la relevancia de la construcción en el “desarrollo integral” del país. “Reafirmamos nuestro compromiso con el país, con sus instituciones, con sus trabajadores y con cada argentino que espera que la infraestructura sea una herramienta de inclusión, progreso y equidad. La construcción no es solo una actividad económica: es una expresión concreta de la voluntad de creer, de proyectar futuro y de construir sociedad”, sostuvo la entidad.
Los representantes del sector alertaron que la paralización de obras públicas “genera pérdidas económicas, frena servicios esenciales, compromete la competitividad y aumenta la deuda de infraestructura”. Además, advirtieron que la construcción privada también se encuentra estancada, con un “impacto” directo en el empleo y en el conjunto de la economía: “Cuando la construcción se detiene, se resiente todo el entramado productivo”.
La falta de inversión en infraestructura es otro punto crítico: “Este déficit eleva el ‘costo argentino’, resta competitividad, limita el desarrollo regional y compromete el futuro productivo. La infraestructura social (viviendas, hospitales, escuelas, agua y saneamiento) es esencial para garantizar derechos y dinamizar la economía. Sin embargo, no se han solucionado los contratos frenados ni las deudas del Estado con empresas por proyectos ya ejecutados”, señalaron desde CAMARCO.
Entre los ejes del plan presentado se destacan la reactivación de obras paralizadas, el reconocimiento de la deuda estatal con empresas, la creación de un plan federal de infraestructura a largo plazo, mecanismos de financiamiento mixto para el sector privado, la promoción del desarrollo inmobiliario y la ampliación de créditos hipotecarios, políticas de transparencia en la ejecución de obras, fortalecimiento de capacidades técnicas de los gobiernos locales y la capacitación en oficios vinculados a la construcción. “Los empresarios constructores de todo el país reafirmamos nuestro compromiso con Argentina. Queremos ser parte de la solución. Queremos construir futuro. Queremos que la infraestructura vuelva a ser una herramienta de transformación”, concluyó CAMARCO.
Los indicadores oficiales reflejan la situación adversa. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el nivel de actividad de la construcción cayó 1,8% mensual en julio, mientras que el índice serie tendencia-ciclo del ISAC mostró una variación negativa de 1,2% respecto al mismo mes.
En paralelo, el Índice Construya reportó que la venta de insumos de materiales para la construcción cayó 5,5% interanual en agosto y 8,6% con relación a julio, destacando que “en los últimos dos meses la demanda de insumos para la construcción perdió fuerza”. “En particular, en el último mes los despachos resultaron inferiores en términos interanuales por primera vez en siete meses. El cambio del contexto macroeconómico que se dio a partir de junio, reflejado en la fuerte suba de la tasa de interés, está impactando de forma negativa en la dinámica sectorial. Esperamos que este fenómeno sea de carácter transitorio”, señalaron desde Construya.


