Industriales alertan por la economía estancada y el crédito cada vez más caro
La UIA señaló que la actividad sigue en niveles bajos y que la suba de tasas limita el financiamiento, afectando la recuperación industrial.
La industria argentina transita un 2025 con señales mixtas, pero lejos de recuperar el terreno perdido desde la asunción del gobierno libertario de Javier Milei. Aunque algunos indicadores mejoran en comparación con 2024, el sector continúa en niveles muy bajos y enfrenta nuevos obstáculos, como el reciente aumento de las tasas de interés que, según la Unión Industrial Argentina (UIA), encarece el acceso al crédito y el capital de trabajo.
El uso de la capacidad instalada es un reflejo de estancamiento. En junio se ubicó en el 58,8%, lo que implica una mejora de cuatro puntos frente al mismo mes de 2024, pero una caída de 1,2% respecto de mayo, según datos del Indec. Sectores como alimentos y bebidas (62,7%) superaron el promedio, mientras que ramas claves como la automotriz (52%), los textiles (50,4%) y la metalmecánica, excepto automotores, (45,9%) se mantuvieron por debajo.
El máximo alcanzado en lo que va de 2025, fue precisamente junio, y durante toda la gestión de Javier Milei el Índice no superó el 63,2% (octubre de 2024). Entre 2022 y 2023, incluso en medio de la crisis inflacionaria, rara vez se perforó el piso del 64%, salvo en diciembre y enero por factores estacionales.
En su último informe de la Actualidad Industrial, el Centro de Estudios de la UIA (CEU) proyectó que en julio la actividad habría crecido un 2,8% interanual, aunque “estable” en términos intermensuales, lo que deja “muy por debajo de 2022 y 2023”. Entre los seis indicadores relevados, el único que creció frente a 2023 fue la producción de aluminio (+2,1%). Por el contrario, frente a 2022, los despachos de cemento cayeron un -21,9%, el Índice Construya un -22,5%, la producción automotriz un -16,6% y el consumo eléctrico industrial un -7,6%.
“Al interior de la industria continúa la heterogeneidad sectorial, con sólo tres sectores recuperándose respecto al periodo acumulado de 2023 (los vinculados a la molienda, refinación de petróleo y la producción de motos), y sólo dos sectores con recuperación productiva si se compara con el mismo periodo de 2022", advirtió el documento.
El panorama podría complicarse aún más en los próximos meses. La UIA alertó que, “sumado a una actividad amesetada, el sector enfrenta un aumento de tasas que puede impactar en el crédito y el costo de capital de trabajo”. La tasa de plazos fijos, que hace tres semanas rondaba el 30% anual, se ubica ahora entre el 37% y el 39% tras la suba del dólar a fines de julio.
La decisión del Banco Central de mantener elevados los encajes hasta el 28 de noviembre hace prever que no habrá un alivio inmediato. En consecuencia, la industria deberá afrontar los próximos meses con poco financiamiento disponible y un alto costo del dinero, prolongando un invierno que amenaza extenderse hasta bien entrada la primavera.

