Los gobernadores se mantienen firmes con lo que sería otro golpe al oficialismo
Nación subraya que el proyecto presentado por los mandatarios afectaría el plan económico, pero las provincias cierran filas y dejan en claro que no habrá marcha atrás.
Los gobernadores definieron que no van a dar marcha atrás con ninguna de las dos propuestas que presentaron. Se trata de la distribución del Tesoro Nacional y la otorgación del impuesto al combustible, dos puntos que tuvieron media sanción de Diputados en una sesión que golpeó de lleno al gobierno. Aunque, la definición de todos los gobernantes, incluso los que son cercanos al oficialismo, se mantendrá firme.
El presidente mencionó la situación en su cadena nacional del día viernes, donde calificó a los proyectos como una amenaza más al plan económico. Esto, a pesar de que los gobernantes llegaron a dialogar con el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, e incluso con el ministro de Economía, Luis Caputo, para llegar a un consenso que pueda resolver el ahogamiento económico que sufren las provincias.
El oficialismo se mantuvo firme en las reuniones pasadas y sostiene su decisión ahora, ya que se jacta de que las propuestas tendrán una consecuencia económica fuerte en las cuentas del Tesoro Nacional. Sin embargo, todo está encaminado para que se obtenga la aprobación del Senado.
La próxima sesión será clave para analizar cómo actuará el gobierno, mucho más después de mostrar en cadena nacional que la media sanción del financiamiento universitario y la emergencia al Hospital Garrahan los debilitó y dejó con menos posibilidades de accionar. Ya que el proyecto de los gobernadores hará que sí o sí la Cámara sesione. Aunque, en los proyectos de financiamiento, cada gobernador va a jugar su propio esquema.
Los gobernadores se jactan de que han recortado como lo pidió Milei y se hicieron cargo de varias cuestiones de las que se encargaba el Ejecutivo, como el incentivo docente. Además, en su pedido, ni siquiera exigen lo que Nación les debe del año pasado, solo que se aumente.
En números, el pedido de la distribución del Tesoro Nacional aumentaría el gasto estimado en 3 puntos, ya que pasaría de ser 0,02% del PBI a 0,05%. En cambio, el impuesto al combustible implica otro escenario para el gobierno, ya que en la actualidad a las provincias se les otorga el 25% del monto, que pasaría a ser del 57% según el reclamo de los mandatarios. Esto haría que el gasto impacte en el PBI, pasando de 0,08% a 0,16%.




