Galmarini cuestionó el vaciamiento de AySA: “El agua no se puede cortar y es un derecho humano”
La ex titular de AySA criticó el DNU que permite cortes por deuda y denunció la paralización de obras clave como Agua Sur y Riachuelo.
La ex presidenta de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), Malena Galmarini, denunció el vaciamiento de la empresa estatal y advirtió sobre las consecuencias del nuevo régimen impulsado por el Gobierno Nacional, que habilita la incorporación de capital privado, la venta de acciones estatales y el corte de suministro por la falta de pago.
“El agua no se puede cortar y es un derecho humano. Es inexplicable lo que están haciendo”, expresó Galmarini en diálogo con el programa Rayos X por Radio 10, al referirse a las modificaciones introducidas por el Decreto de Necesidad y Urgencia 492/2025. La ex funcionaria alertó sobre el deterioro del servicio y el abandono de las políticas públicas vinculadas al acceso al agua potable y al saneamiento básico.
Durante la entrevista, Galmarini defendió su gestión al frente de AySA entre 2019 y 2023, y destacó los avances logrados: “En cuatros años hicimos 4.000 kilómetros de redes de aguas y cloacas. Todos los procesos estaban certificados por normas IRAM y se subían a la web, que hoy dieron de baja”. En ese sentido, apuntó contra la falta de transparencia de la administración actual y contra la paralización de proyectos estructurales como el sistema Riachuelo y el acueducto del sistema Agua Sur.
Según remarcó, el nuevo modelo de gestión no tiene sustento técnico ni económico: “El presidente habla de competitividad en una empresa que no tiene competencia. La rentabilidad de AySA no pasa por cuánto gana, sino por cuántos usuarios se incorporan. Aumentaron las tarifas y bajaron la calidad del servicio”.
Galmarini recordó que el acceso al agua potable y al saneamiento forma parte del Objetivo de Desarrollo Sostenible N° 6 de las Naciones Unidas, y que tanto la Constitución Nacional como los tratados internacionales ratifican su carácter derecho humano esencial. “Nos pasó con Aguas Argentinas: sólo les interesaban los usuarios que podían pagar. Esta es una discusión sobre el modelo de país”, advirtió.
También fue crítica con la sanción de la Ley Bases 27.742, que declaró a AySA como empresa sujeta a privatización: “No les agradezco a quienes firmaron la Ley Bases. Pusieron a disponibilidad la privatización de una empresa como AySA. La gente no lo merece”.
Para Galmarini, el rumbo actual es incompatible con una mirada de justicia social y derechos universales: “Pretenden dejar todo como está, meter arena y terminar con el sueño de vecinos y vecinas. Este gobierno habla de libertad y de la casta, pero no se preocupa por quienes no pueden bañarse ni tomar leche con agua segura”.



