Con arsénico en el agua, ABSA perdió en la Corte
El fallo, impulsado por familias de Chivilcoy, obliga a la empresa a construir una planta de tratamiento y ajustarse a los límites de arsénico que exige la ley nacional.
Luego de años de lucha, la Corte Suprema falló a favor de los vecinos de Chivilcoy, quienes denunciaban arsénico en el agua. A partir de esto, la empresa ABSA deberá garantizar el acceso al suministro para los ciudadanos y cumplir con el Código Alimentario Argentino, que establece menos de 10 microgramos de arsénico por litro.
El fallo, impulsado por nueve familias del distrito, obliga a ABSA a construir una planta de ósmosis inversa para tratar el agua. Además, pone en evidencia la falta de control, que está a cargo de OCABA.
Para seguir manteniendo los niveles de arsénico, la empresa ABSA se escudaba en una vieja norma provincial que permitía valores más altos. Sin embargo, Nación exige un máximo de 10, por lo que la Justicia decidió regirse por la norma nacional.
El fallo ya había sido favorable en primera y segunda instancia. Ahora, con el rechazo del recurso de queja de ABSA, quedó firme.
Recientemente, un fallo similar se dio en la localidad de Lobos, donde los niveles de arsénico eran extremadamente altos y las autoridades locales no resolvían el asunto. Aunque, en este caso, la Justicia también escuchó el pedido y obligó a la municipalidad a entregar agua potable y resolver el problema cuanto antes.
El fallo no sólo representa un alivio para las familias de Chivilcoy, sino que sienta un precedente clave para otras localidades que atraviesan situaciones similares. La decisión de la Corte obliga a las empresas prestatarias y a los organismos de control a garantizar el derecho al acceso a agua segura

