La UIA advirtió una fuerte caída de la industria y miles de empleos perdidos por mes
Martín Rappallini, presidente de la entidad, alertó que desde marzo se pierden hasta 1.500 empleos formales por mes y que sectores clave caen hasta un 20 % en ventas.
La industria argentina atraviesa una situación crítica que se profundiza mes a mes. Desde marzo de 2025, el sector viene perdiendo entre 1.000 y 1.500 empleos formales mensuales, según alertó el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini. La combinación de una caída sostenida en la actividad y la falta de condiciones competitivas está generando un escenario preocupante para el entramado productivo nacional.
Los sectores más afectados son los vinculados a la construcción, el textil, la confección y la metalmecánica, donde la retracción ronda entre el 15% y el 20%. Un ejemplo claro es el del cemento: sus ventas mensuales cayeron de 1.050.000 toneladas a apenas 800.000. “Muchos segmentos están con una caída importante”, explicó Rappallini, y añadió que esta contracción impacta también en industrias derivadas como las de cerámicos, hierro y acero.
Frente a la parálisis de la demanda interna, las empresas comenzaron a aplicar mecanismos de emergencia para sostenerse y evitar despidos. Las suspensiones acordadas con los sindicatos se convirtieron en una herramienta extendida, aunque implican una reducción de salarios. “Cuando tenés una actividad que no se recupera, el mecanismo de suspensiones es lo que se usa para poder salvar la empresa”, señaló Rappallini. “Si las ventas siguen caídas, los costos se hacen muy difíciles de afrontar”, advirtió.
Consultado sobre la incidencia de las importaciones, el titular de la UIA relativizó su peso en comparación con el freno generalizado del mercado interno. “Por supuesto que la importación impacta, pero estamos más preocupados por la actividad”, dijo, subrayando que el principal problema es la retracción del consumo y la producción local.
En este contexto, la Unión Industrial Argentina insiste en la necesidad de avanzar con reformas estructurales que permitan reactivar el aparato productivo. Rappallini volvió a reclamar una reforma laboral que brinde mayor flexibilidad y un alivio impositivo que nivele el terreno de juego para las empresas nacionales. “Hace más de un año que venimos diciendo que hay que nivelar la cancha. Este nuevo escenario de normalización de la economía tiene que venir acompañado por igualdad de condiciones para todos, tanto productores locales como importadores”, concluyó.




