El Gobierno pone al frente del SENASA a una de las responsables del ajuste en el INTA
La designación de María Beatriz Giraudo se da tras la salida de Cortese, en medio del conflicto con laboratorios por la apertura del mercado de vacunas.
El Gobierno nacional designó a María Beatriz “Pilu” Giraudo como nueva presidenta del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), en reemplazo del ingeniero Pablo Cortese, quien dejó el cargo este lunes alegando “motivos personales”. La salida se da tras meses de tensiones internas y fuertes disputas con el sector privado por la provisión de vacunas contra la fiebre aftosa.
Giraudo, ingeniera agrónoma santafesina y referente histórica de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), había sido hasta principios de julio vicepresidenta del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Su cargo fue eliminado mediante el decreto 462/2025, que modificó el organigrama del organismo, eliminó su autarquía y lo subordinó a la Secretaría de Agricultura.
En el INTA, Giraudo jugó un rol clave en el impulso del plan de reestructuración promovido por los ministerios de Economía y de Desregulación. Junto al actual presidente del organismo, Nicolás Bronzovich, defendió una propuesta de fuerte reducción presupuestaria y de personal que finalmente no prosperó por el rechazo de la mayoría de los actores del sistema científico y del agronegocio.
La trayectoria de Giraudo en la función pública igualmente no es nueva. En 2016, durante la gestión de Mauricio Macri, se desempeñó como “coordinadora técnica normativa” en el entonces Ministerio de Agroindustria, con rango de subsecretaria. Su reconocimiento en el ámbito rural había llegado en 2014, cuando se convirtió en la primera mujer en presidir Aapresid.
La renuncia de Cortese (quien había asumido en diciembre de 2023), se convirtió en la número 156 de la gestión de Javier Milei. Si bien no difundieron explicaciones oficiales, fuentes del sector vincularon su salida a la creciente tensión por la apertura de importación de vacunas antiaftosa, habilitada por el impulso desregulación de Federico Sturzenegger. La medida generó fuertes rechazos por parte de laboratorios nacionales y derivó incluso en una carta documento del laboratorio Bagó.
Desde la Cámara de Laboratorios Veterinarios (Caprove) advirtieron que las modificaciones impulsadas desde el Ejecutivo ponen en riesgo a una industria que emplea a más de 8.000 personas y exporta por más de 100 millones de dólares anuales. A pesar de las críticas, el Gobierno mantuvo su decisión. “Vamos a tener vacunas a mitad de precio”, dijo el presidente Javier Milei durante su participación en la Expo Rural.
Con más de 5.000 empleados a nivel nacional, el SENASA es una pieza clave en la estructura del Estado para el control de enfermedades, plagas y calidad de alimentos, fundamentales para el comercio exterior argentino. Ahora, con Giraudo al frente, se espera que se avance en una línea similar a la impulsada en el INTA, con posibles recortes y desregulaciones en el organismo sanitario.



