Más familias recurren al crédito para cubrir gastos cotidianos
Los números revelados por el Banco Central demuestran que la crisis se acentúa y sigue golpeando a los hogares.
Pese a cierta desaceleración inflacionaria en los últimos meses, los indicadores de endeudamiento y morosidad muestran que el impacto de la crisis sigue vigente en los hogares argentinos. Así lo evidencia el último informe del Banco Central correspondiente al mes de marzo: la irregularidad en los pagos aumentó del 1,9% al 3,8% en comparación con el año pasado.
Además, se confirmó que cada vez se solicitan más créditos para afrontar gastos diarios, como la compra de alimentos, lo que se refleja en un incremento de la morosidad, que pasó del 4,1% al 5,6%.
En cuanto al consumo para el hogar, el dato es alarmante: la mora alcanzó el 4,5%. Estos niveles superan el promedio histórico de morosidad de las familias registrado desde mayo de 2008, que fue del 3,3%, y se acercan al pico del 4,7% observado en noviembre de 2021.
Por otro lado, la morosidad en los créditos hipotecarios mostró una leve baja, al descender del 1,7% al 1,5%, lo que sugiere que las familias priorizan el pago de las cuotas. Un comportamiento similar se observó en los préstamos hipotecarios ajustados por UVA.
En lo que respecta al financiamiento a empresas, el nivel de irregularidad fue del 1% en mayo, con subas en casi todos los sectores económicos, salvo en el industrial, que se mantuvo estable. En la comparación interanual, la morosidad en los adelantos en cuenta corriente aumentó del 1,1% al 2,1%. También se registró una suba en los cheques rechazados por falta de fondos.


