¿Puede un espacio intermedio alterar el mapa político bonaerense?
Manuel Zunino analizó como la posible alianza entre sectores del radicalismo y jefes comunales abre interrogantes sobre el equilibrio de fuerzas en la Provincia. Además, adelantó un debate completamente nacionalizado.
A pocas semanas de las elecciones provinciales del 7 de septiembre, el escenario político en Buenos Aires se encuentra en plena reconfiguración. Las posibles alianzas en la Segunda Sección Electoral y la incertidumbre sobre la participación electoral marcan el pulso de una campaña que, según advierte el analista político Manuel Zunino, de Proyección Consultores, se nacionaliza cada vez más y puede derivar en una distribución de poder fragmentada pero estratégica.
Al ser consultado sobre la posible incorporación de los intendentes Javier Martínez (Pergamino) y Santiago Passaglia (San Nicolás) al armado liderado por Emilio Monzó y Florencio Randazzo, Zunino fue contundente: "Veo muchas chances de que termine ocurriendo". Para el consultor, la conformación del frente Somos Buenos Aires podría modificar el tablero seccional: "Una fusión del radicalismo con este espacio de los Passaglia trastoca un poco el panorama, porque vuelve a dividir... no sé si en tres tercios, pero termina conformando un espacio competitivo".
Zunino también consideró que hay dos dimensiones que se disputarán en simultáneo: el peso simbólico del ganador a nivel provincial y el control efectivo de bancas en la Legislatura bonaerense. "Creo que pueden pasar las dos cosas, haber dos ganadores: Milei por puntos, sacando algún voto más para La Libertad Avanza, pero que el peronismo retenga lo que tiene —quizás pierda por un lado y sume por otro—; y quizás tenga nuevos aliados en la Legislatura. Y eso es lo que necesita también: gobernabilidad para avanzar y sostener una provincia muy grande y muy compleja".
Respecto al armado de Monzó y Randazzo, el analista destacó que si logran aglutinar a referentes territoriales fuertes podrían obtener representación legislativa: "Me parece que ahí hay una incógnita que nosotros estamos empezando a analizar de este gran espacio que suma muchos dirigentes; hay que ver si esos dirigentes después terminan sumando los votos. Monzó no hace tanto tiempo dijo 'somos un montón de figuras con pocos votos', y yo creo que ahora se les está abriendo una posibilidad, no de ser un tercio, pero sí de poder superar el 10% en distintos territorios, lo que le generaría meter senadores, muchos diputados, de armar una fuerza parlamentaria importante y una fuerza territorial de cara a lo que se viene".
Otro actor clave que aparece en el radar es Maximiliano Abad. En palabras de Zunino: "Está muy complicado. Uno no termina viendo su posición porque es el que pone en juego, de los bloques radicales, de las dos corrientes radicales que hay en la Cámara, el que pone en juego más legisladores". Y aunque reconoció que podría haber un cálculo detrás de su bajo perfil, advirtió: "Quizás ese silencio de Abad tenga que ver con un triunfo en todo caso de su parte: sin exponerse, lograr mantener su poder".
Un mapa fragmentado y con final abierto
Proyección Consultores está midiendo todas las secciones electorales y detecta un patrón común que se repite: "Hay un escenario de paridad, un ausentismo muy pronunciado, y no vemos razones de que eso cambie respecto a las otras elecciones que se han desarrollado en las provincias".
Finalmente, Zunino remarcó el carácter hiper nacionalizado que está adoptando la campaña: "Tanto del lado de Milei como del lado de Fuerza Patria, serán campañas muy polarizadas, anti-Milei o anti-kirchnerismo. Básicamente serán campañas espejo y la idea de la campaña local y provincial le servirá a algunos pocos". Según su análisis, el peronismo podría sacar ventaja con su estructura territorial: "Sin duda es una campaña que se va a mover de abajo hacia arriba", pero advirtió que "la narrativa que vamos a escuchar en los medios y redes sociales seguramente sea muy nacionalizada".
El antecedente reciente de la elección en la Ciudad de Buenos Aires es para Zunino una señal de alerta: "Lo que sabemos por CABA es que esa discusión nacionalizada no incentiva la participación. Fue de las más bajas en un territorio donde jugaron todas las grandes figuras, se habló en todos los medios, y hubo muy poca participación. Seguro en la Provincia veamos un escenario similar".



