Economía
Superávit de humo

"No se pueden seguir endeudando para sostener esta fantochada", advirtió un economista

Alexis Dritsos cuestionó el plan de Milei, advirtió sobre el endeudamiento y pidió una reforma tributaria progresiva urgente. "Ningún país del mundo que se desarrolló necesitó pulverizar a sus jubilados", aseguró.

Nazareno Napal
11/07/2025
”No se pueden seguir endeudando para sostener esta fantochada”, advirtió un economista

En medio del cimbronazo político que desató la aprobación en el Senado de una batería de leyes que contrarían el corazón del ajuste libertario (recomposición jubilatoria, coparticipación automática, emergencia en discapacidad), el economista Alexis Dritsos analizó con dureza el panorama que enfrenta el Gobierno.

Desde su mirada, lo ocurrido en el Senado representa un punto de quiebre que expone la debilidad política del oficialismo. “El Gobierno se pega de frente con algunos que hasta hace muy poquito eran aliados. Empieza a tener resistencias porque tarde, para mi modo de ver y de manera muy extraña hasta ahora, había muchos que fingían demencia y bancaban a un gobierno que claramente tiene un sesgo antifederal, antipopular y antinacional”, afirmó, en diálogo con Código Baires.

Según Dritsos, la presión sobre los gobernadores, que hoy enfrentan “provincias arrinconadas porque no les dan la plata que les corresponde”, ya no es suficiente para sostener la estrategia de poder. “El Gobierno está golpeado políticamente y cae en cosas absurdas. Escuchar a Patricia Bullrich hablar de un golpe institucional porque funcionan las cámaras de un Congreso y legislan como corresponde, es absurdo”, lanzó, al tiempo que recordó que “ella cortaba rutas por el campo y eso no era golpe”.

“No juntaron reservas, rompieron la credibilidad del sector financiero”

Al ser consultado sobre el impacto económico de la derrota parlamentaria y su posible judicialización, Dritsos desestimó que un veto presidencial pueda prosperar. “Espero que no pueda vetar, y judicializarlo es ridículo. Las leyes y la Constitución son muy claras respecto a la sesión”, remarcó.

En su visión, lo más grave no es lo aprobado, sino la fragilidad del plan económico oficial. “No se pueden seguir endeudando al ritmo que quieren para sostener esta fantochada. Ya se lo vienen diciendo las consultoras internacionales, lo vienen diciendo los fondos que se quieren retirar del carry trade, viene subiendo el Riesgo País y no pueden seguir endeudándose como pretendían”, aseguró. Y agregó: “Ya estaban abriendo el paraguas antes de la sesión, porque ven que se les desmadra el dólar y alguna variable no la pueden controlar. Y le quieren echar la culpa a esta ley, y eso es mentira”.

Para Dritsos, el Gobierno hizo una mala evaluación de los tiempos electorales y sobrestimó su margen de maniobra. “Es como que el puente le quedó corto. Está viendo que o pega un salto y llega justito arañando o se cae al río. Ellos concebían este puente y este delirio de querer comprar dólares en la franja baja (a 900 querían comprar), pero no juntaron reservas. Rompieron la credibilidad del sector financiero, que es el que más los bancaba, y se les está retirando”.

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“Una segunda hipoteca no es un plan económico”

Dritsos graficó la situación con una metáfora concreta: “Si una casa está endeudada, no puede pagar luz, gas, teléfono ni las cuotas del préstamo, y viene un usurero y te dice ‘te hago una segunda hipoteca’, empezás a vivir de otra manera y creés que eso es real. Pero en algún momento se junta la cuota del primer préstamo con la del segundo y se acabó lo que había en la bolsa. Eso es lo que le está pasando a esta gente”.

Además, cuestionó con dureza la lógica del ajuste y la selectividad de las prioridades del Gobierno. “No es lo mismo tirar a la gente que se muera sin tener una pensión, una persona que no pudo tener trabajo en blanco nunca y ahora es un traidor a la plata, que ponerle millones a los trolls de Caputo y a los periodistas rentados que tienen por bajo cuerda. No es lo mismo”.

“El punto de partida de un cambio estructural beneficioso para la Argentina es una reforma tributaria progresiva”

Dritsos fue categórico al señalar que “el plan de esta gente es pulverizar el gasto público, fundamentalmente en jubilaciones, obra pública y transferencias a las provincias”. Y explicó que las tres vías posibles para financiar el gasto público —recorte de otras partidas, endeudamiento o aumento de impuestos— ya se están agotando. “El endeudamiento es pan para hoy y hambre para mañana. Si estructuralmente no recaudás lo suficiente, y mucho menos en recesión, vas a tener un problema tarde o temprano”, advirtió.

La única salida seria es una reforma tributaria progresiva que no ha hecho nadie. Porque acá pagan del medio para abajo a lo loco, y del medio para arriba no paga nadie. El gran capital elude todo y tiene guaridas fiscales. Y mientras Don Pepe, que tiene una PyME metalúrgica, paga el 35%, una gran empresa termina pagando el 5% con artilugios”, denunció.

También criticó la desregulación indiscriminada promovida desde el oficialismo, que en su opinión está destruyendo los mecanismos de contención del Estado sin ofrecer una alternativa real. “Fijate los medicamentos lo que salen en Argentina porque hacen lo que quieren. En Europa son más baratos porque allá regulan ciertas cosas. Acá miran para otro lado”.

Para cerrar, Dritsos propuso una consigna clara: “No es motosierra, es reingeniería del Estado”. Según explicó, “hoy tenemos que tener un Estado inteligente, que tome las prioridades que tiene que tomar, que administre de manera moderna, pero que no saque el foco. La motosierra es mutilar a alguien en algo que le importa. No podés recortar a mansalva. No podés matar a tus jubilados. Ningún país del mundo que se desarrolló necesitó pulverizar a sus jubilados”.

Y dejó una reflexión sobre las contradicciones sociales que atraviesan a la Argentina: “Hay gente que está a favor del mercado libre, pero después quiere que no le cierren el Garrahan. Quieren eliminar el Estado pero reclaman salud pública, seguridad y educación. No se puede tener todo. La desregulación no es buena por sí sola. Hay que tener Estado, pero un Estado que funcione”.

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