Importaciones récord y competencia desleal ponen en jaque al sector porcino
Las importaciones de carne de cerdo crecieron un 1500% en mayo, mientras las exportaciones caen y la producción local pierde terreno frente a la carne con importada.
El sector porcino enfrenta un momento crítico por la caída de la producción nacional frente al avance acelerado de la carne importada. La saturación del mercado interno con productos extranjeros baratos, sumada a la baja rentabilidad en las exportaciones, está poniendo en riesgo la sustentabilidad de una actividad estratégica para el país.
Según un informe de la consultora JLU, las importaciones de carne de cerdo se multiplicaron por 14 en mayo, respecto a 2024, alcanzando 5.309 toneladas, y acumulan 24.303 toneladas en los primeros cinco meses del año, un 520% más que el año pasado. Mientras tanto, las exportaciones bajaron un 24% en mayo y apenas crecieron un 11% en el acumulado anual, en un contexto de altos costos y competencia internacional feroz.
“La producción local no puede competir con la carne extranjera, beneficiada por el atraso cambiario, y pierde terreno día a día”, señaló Juan Luis Uccelli, especialista en el sector. “La oferta excedente en el mercado genera lo que en el sector se conoce como ‘puré de carne’, con precios deprimidos y demanda débil”.
Competencia desleal y aditivos prohibidos
El panorama se complica con denuncias de competencia desleal por el ingreso de carne que contiene ractopamina, un promotor de crecimiento vetado en la producción nacional y en más de 160 países, pero permitido en las importaciones. Daniel Fenoglio, presidente de la Federación Porcina Argentina, advirtió que Brasil exporta carne con este aditivo a Argentina y Uruguay, aunque no a otros mercados, generando distorsiones de precios.
Fenoglio reclamó la prohibición definitiva del ingreso de carne con ractopamina y también pidió frenar la importación de carne congelada, un producto que la producción local puede abastecer sin inconvenientes.


