Detienen manifestante por amenaza en vivo a Milei: ¿Exceso policial o acción preventiva?
La detención de un hombre que amenazó a Milei por TV reavivó el debate. ¿Puede una expresión intempestiva, aunque condenable, justificar tal intervención en tiempo real? ¿Cuál es el límite entre la preservación institucional y el uso excesivo del poder estatal en contextos de protesta?
Joel Miguel Pessi, un manifestante que se dirigía al acto en Plaza de Mayo en apoyo a Cristina Fernández de Kirchner, fue detenido este miércoles por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) luego de lanzar una amenaza al presidente Javier Milei ante un móvil en vivo del canal ultra oficialista LN+.
El episodio, que encendió las alarmas en una intensa jornada de tensión política y contundente respaldo a la líder del peronismo, generó controversia no solo por el contenido de las declaraciones sino también por la "inmediata" y mediática respuesta de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
La escena se desarrolló sobre la autopista Riccheri, donde Pessi, desde una camioneta que iba rumbo a la movilización en Plaza de Mayo, gritó frente a cámara: “Lo vamos a matar a Milei, al hijo de mil puta. Milei, bastardo, vende patria”. Ante lo que el también ultra oficialista conductor Esteban Trebucq reaccionó en el momento: “Es un delito lo que está cometiendo”. La frase fue suficiente para que Bullrich (que se ve que estaba mirando LN+) ordenara su detención y la promocionara en sus redes sociales: “Amenazas, respuesta inmediata”, escribió.
Ya está detenido por la PSA.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) June 18, 2025
Amenazas, respuesta inmediata. https://t.co/rWY414RFp6
Pessi fue arrestado poco después en un operativo que incluyó la identificación del vehículo, la intervención de la PSA y su posterior traslado al penal de Ezeiza, por orden del Juzgado Federal N° 2 de Morón.
Sin embargo, la actuación del Ministerio de Seguridad -en una jornada marcada por una masiva concentración popular y un fuerte despliegue de fuerzas de seguridad en toda la Ciudad de Buenos Aires- reavivó el debate sobre el uso desproporcionado de la fuerza estatal ante manifestaciones políticas.
Cabe destacar que, en declaraciones posteriores a un canal de noticias, el propio Pessi pidió disculpas al afirmar: “Lo dije en un momento de bronca. Me detuvieron por faltarle el respeto a Milei. No tengo antecedentes, no tengo ningún plan social, soy un ciudadano más”; al tiempo que aseguró que “no se expresó bien” y que “la bronca por la situación social” lo llevó a lanzar esas palabras al aire.
Pese a que la expresión es una amenaza, distintas voces comenzaron a preguntarse si la detención inmediata, el operativo especial y su incomunicación no constituyen una sobrerreacción con tinte ejemplificador, especialmente con un Gobierno decidido a reprimir la protesta y la disidencia; y a 24 horas de aprobado el cambio en la Policía Federal que le otorgó la capacidad de detener ciudadanos e intervenir sin orden judicial.
Por eso, si bien la frase fue repudiada incluso por sectores afines al peronismo, surgen dudas sobre si la espectacularidad del operativo responde más a una lógica de disciplinamiento que a una estricta necesidad preventiva. Sobre todo, teniendo como telón de fondo una democracia cada vez más polarizada.




