El Gobierno desafía al Senado y pretende mantener a Mansilla en la Corte
A pesar del rechazo del Senado, el gobierno de Milei insiste en mantener a Manuel García Mansilla como miembro de la Corte Suprema, defendiendo su nombramiento por decreto y desafiando la decisión legislativa.
El gobierno nacional respondió negativamente a la decisión tomada por el Senado de la Nación el jueves, cuando se rechazaron los pliegos de los jueces Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para la Corte Suprema de Justicia de la Nación, designados por decreto del presidente Javier Milei.
Guillermo Francos declaró que no le interesa la decisión del Senado y que el juez que ya tomó juramento (Mansilla), un acto que considera ilegal al contradecir la Constitución Nacional y las leyes del propio Senado, continuará en el máximo tribunal argentino “al menos hasta noviembre”, expresó.
El jefe de Gabinete sostuvo que el rechazo a los pliegos “no es un fracaso para el gobierno, sino para las instituciones”. Además, justificó la designación por decreto de los jueces debido a la demora del Congreso. Sin embargo, Milei no inició el proceso legislativo correspondiente y optó por emitir un Decreto de Necesidad y Urgencia, una medida similar a la que adoptó Mauricio Macri durante su mandato.
“Claramente, se convirtió en una decisión política no tratarlos, por eso el Presidente decidió designar a los jueces en comisión”, afirmó. Además, subrayó que la designación de Mansilla fue válida desde el momento en que los integrantes de la Corte le tomaron juramento. Según la ley, a partir del rechazo del Senado, Mansilla debería renunciar.


