Milei readecúa leyes para Trump, pero recibe los mismos aranceles que los "zurdos" que él desprecia
Javier Milei viajó a Mar-a-Lago en busca de respaldo de Donald Trump, pero terminó aceptando sin objeciones los aranceles que el republicano impuso a Argentina, al igual que a gobiernos de izquierda como los de Lula y Petro.
Javier Milei aterrizó en Mar-a-Lago, Florida, acompañado por su hermana Karina Milei y el canciller Gerardo Werthein, con el objetivo de asistir a una cena organizada por Make America Clean Again (MACA). Vestidos de gala, ingresaron al evento con la expectativa de un posible encuentro con Donald Trump.
Antes de cualquier contacto con el Presidente estadounidense, Milei pronunció un discurso en español, donde evidenció nuevamente dificultades en la lectura. Mientras otros gobiernos expresaron su rechazo a los nuevos aranceles impuestos por EE.UU., Milei sorprendió al anunciar que su estrategia sería “readecuar” la legislación argentina para adaptarse a las exigencias de Washington, sin mención alguna a la soberanía nacional.
El mandatario argentino realizó su discurso tras recibir el “Lion of Liberty Award”, un reconocimiento por su defensa del libre mercado. Tal vez afectado por la incertidumbre sobre su encuentro con Trump, trastabilló varias veces durante su discurso. “Para todos estos objetivos y medidas, totalidad de la política, los medios, los sindicatos y muchos empresarios acomodados por el régimen anterior repitieron una y otra vez que era imposible la función”, afirmó, sin obtener mayor atención del auditorio.
El mandatario argentino realizó su discurso tras recibir el “Lion of Liberty Award”, un reconocimiento por su defensa del libre mercado. Tal vez afectado por la incertidumbre sobre su encuentro con Trump, trastabilló varias veces en su alocución. "Para todos estos objetivos y medidas, la totalidad de la política, los medios, los sindicatos y muchos empresarios acomodados por el régimen anterior repitieron una y otra vez que era imposible la función", afirmó, sin obtener mayor atención del auditorio.
Bajo ese mismo criterio, anunció que "va a avanzar en readecuar la normativa de manera que cumpla con los requerimientos de las propuestas de aranceles recíprocas elaboradas por el presidente Donald Trump". Según trascendió, esta decisión responde a los acuerdos alcanzados entre el canciller argentino y el secretario de Comercio estadounidense.
En otra parte de su discurso, Milei aseguró que "ya hemos cumplido nueve de los 16 requerimientos necesarios e instruido a la Cancillería y a la Secretaría de Comercio de mi país para que avancen en el cumplimiento de los requerimientos restantes". Sin embargo, pese a su inquebrantable alineamiento con Trump, la esperada reunión con el expresidente estadounidense no se había concretado al cierre de esta nota. Milei continuaba aguardando en la residencia de Mar-a-Lago, con la esperanza de conseguir un respaldo clave para su negociación con el Fondo Monetario Internacional.
El gobierno argentino había informado que Milei regresaría al país una vez finalizada la cena, aunque su permanencia podría extenderse si lograba concretar el encuentro con Trump.
Aranceles sin privilegios
Cuando se hizo público que Trump impondría un arancel del 10% a las importaciones, Milei reaccionó con euforia: "Amigos son los amigos". Sus seguidores en redes sociales se apresuraron a difundir que se trataba de uno de los aranceles más bajos del mundo. No obstante, la realidad es que la misma medida alcanzó a otros países, que incluso juegan geopolíticamente de manera muy distinta a la de Argentina.
Entre los afectados figuran Brasil y Colombia, cuyos presidentes, Lula da Silva y Gustavo Petro, han tenido tensas relaciones con Trump. También Chile, gobernado por Gabriel Boric, sufrió la misma disposición. Es decir, la devoción incondicional de Milei hacia Trump no derivó en un trato preferencial para Argentina. Para el líder republicano, el país sudamericano merece el mismo régimen arancelario que naciones cuyos gobiernos Milei descalifica como "zurdos" o "socialistas".
En contraste, Trump excluyó de la medida a México, gobernado por Claudia Sheinbaum, quien también ha adoptado una postura crítica hacia el republicano. Gracias al tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Canadá y México, el país latinoamericano continuará sin aranceles.
A pesar de sus esfuerzos por congraciarse con Trump, Milei no logró que Argentina recibiera un trato especial. En la práctica, su alineamiento incondicional con el exmandatario estadounidense no le otorgó ningún beneficio diferencial y lo dejó en la misma posición que aquellos líderes a quienes descalifica.


