Lo que para Milei era una "institución perversa e inmoral" hoy es la base de su economía
Con un préstamo de 20.000 millones de dólares en camino, lo que Milei criticaba con dureza ahora es presentado como la solución a los problemas económicos de la Argentina.
Pocos resisten al archivo, y Javier Milei no es la excepción. Si bien hoy el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es una pieza clave de su gestión, en el pasado el actual presidente lo calificaba como una “inmoralidad” y un castigo para las generaciones futuras. Con un préstamo de 20.000 millones de dólares en camino, el gobierno argentino profundiza su dependencia de la deuda externa para sostener su plan económico, una estrategia que Milei antes rechazaba con vehemencia.
Cuando era diputado, Milei se erigía como una de las voces más críticas contra la toma de deuda. En una intervención en el Congreso, sentenció: “Este Gobierno, con este acuerdo, está tomando deuda, y hay que tener claro que la deuda son impuestos futuros. Son impuestos que pagan, por ejemplo, personas que no votan: nuestros hijos, nuestros nietos, y quizás hasta personas que ni siquiera nacieron todavía”. Su postura era tajante: el endeudamiento era una herramienta perversa que permitía a los gobiernos irresponsables seguir con la “fiesta” a costa de quienes vendrán.
En una entrevista televisiva, el hoy Presidente fue aún más enfático. “El Fondo es una institución perversa, porque cuando un país está después de hacer un montón de zafarranchos y que ya nadie lo financie y está punto de explotar, pone la guita y le permite tirar el ajuste para adelante, que es lo que está buscando este gobierno”, afirmó. Sus palabras parecían un vaticinio de su propia política: con el préstamo aprobado, Milei está haciendo exactamente lo que criticaba, utilizando el dinero del FMI para ganar tiempo y postergar el costo político del ajuste.
La contradicción es ineludible. Si hace apenas unos años calificaba la deuda como una “forma absolutamente inmoral de enfrentar la situación”, hoy la presenta como un logro de su gobierno. En su momento, aseguró: “El endeudamiento es una forma desalmada y populista de financiar el presente a costa del trabajo futuro de personas que ni siquiera nacieron”. Sin embargo, el préstamo que impulsa su administración no solo encaja en esa descripción, sino que, en sus propias palabras, debería ser considerado un fracaso.
El endeudamiento que Milei llamaría un fracaso
Las declaraciones del propio Milei ponen en evidencia que su actual estrategia económica contradice los principios que defendió con vehemencia en su carrera política previa. Si la deuda era el mecanismo de los “políticos populistas y salvajes”, ¿cómo explicar que hoy sea su principal herramienta para estabilizar las reservas? Si el FMI sólo servía para “tirar el ajuste para adelante”, ¿qué está haciendo su gobierno al pactar nuevos créditos con el Banco Mundial y el BID?
AVISO AL FMI
— Javier Milei (@JMilei) July 28, 2023
Si el Fondo Monetario Internacional continua con esta conducta de regalarle plata al gobierno para que la rifen intentando controlar el precio del dólar los argentinos tendremos que revisar nuestros compromisos con el Fondo.
No podemos seguir sosteniendo este modelo…
Milei pasó de ser el denunciante del endeudamiento a ser su principal promotor. Y aunque ahora intente presentar su acuerdo con el FMI como una decisión pragmática, el archivo es claro: para el Milei de antes, lo que hace el Milei de ahora es un acto inmoral, condenable y un síntoma de un gobierno que no puede sostenerse sin hipotecar el futuro. En definitiva, por sus propias palabras, su gestión ya es un fracaso.



