La crisis agropecuaria se agudiza: Campo de Avanzada y otras empresas caen en default
La sequía, las plagas y los problemas financieros están llevando a más empresas del rubro a incumplir sus compromisos, lo que aumenta el temor a un efecto dominó.
La imposibilidad de pagar la última cuota de las Obligaciones Negociables Pyme (ON), que asciende a unos $7,5 millones, ha sido el último golpe para la empresa agropecuaria cordobesa Campo de Avanzada. Este incumplimiento se suma a las dificultades de otras tres compañías del sector, como Surcos, Los Grobo Agropecuaria y Agrofina, que también enfrentan serios problemas financieros. La situación parece agravarse a medida que avanza la crisis en el sector agropecuario, y el temor a un efecto dominó crece cada vez más.
Campo de Avanzada, que tiene una superficie de 7.000 hectáreas sembradas principalmente con maíz, trigo y soja en Entre Ríos, había solicitado un concurso preventivo en medio de una difícil situación económica desde mediados de 2024. En un comunicado emitido por la empresa, se detalló que los efectos de la sequía que afectó al país en las últimas tres temporadas, sumados a la plaga de "chicharrita" que impactó gravemente en la producción de maíz, fueron factores determinantes para su decisión de cesar los pagos.
“Las campañas de 2021/22 y 2022/23 nos golpearon fuertemente, y los pronósticos de lluvias del fenómeno ‘Niño’ en la campaña 2023/24 no fueron suficientes para reactivar la producción”, indicaron desde la empresa.
Por otro lado, la situación de otras firmas agropecuarias refleja un panorama similar. Surcos había informado previamente que no podía afrontar su séptimo vencimiento de obligaciones negociables, que sumaban un total de US$ 69.025. A esta deuda se le sumaron otros millones de dólares impagos a principios de diciembre. Además, Los Grobo Agropecuaria enfrentó cheques sin fondos por más de $1.300 millones entre el 2 y el 6 de enero, mientras que Agrofina también sufrió la devolución de tres cheques por un total de $450 millones.
La crisis del sector agropecuario parece no tener freno, y las empresas de la industria, que atraviesan un contexto de sequía, plagas y restricciones de financiamiento, se ven cada vez más presionadas. Según los datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el número de empresas que no pueden cumplir con sus compromisos financieros está en aumento. La preocupación por un posible efecto dominó que afecte al resto de la cadena productiva crece a medida que avanza la crisis.



