Ecos del pasado: La evolución arquitectónica de La Plata
Leonardo Di Lorenzo analizó la evolución arquitectónica de la ciudad, resaltando cómo las fluctuaciones económicas influyeron en la identidad. A través de un recorte de 1982, reflexionó sobre la transformación de su paisaje urbano y el impacto del minimalismo en la arquitectura actual.
En una nueva edición de su columna Cuadros Técnicos, Leonardo Di Lorenzo trajo a la discusión la evolución arquitectónica de La Plata, utilizando un recorte de un diario de 1982 para contextualizar los cambios que ha experimentado la ciudad a lo largo de las décadas. Según este recorte, “el empleado público, al ingresar a la administración ganaba 20 mil pesos, al comienzo de la década. El maestro un poco más”. Esta referencia inicial destaca cómo los salarios de los trabajadores públicos han sido afectados por la inflación y las fluctuaciones económicas.
Di Lorenzo profundizó en la situación económica de la época, mencionando que “un automóvil 0 km costaba 1 millón y medio de pesos. Un departamento a la calle de un dormitorio, costaba 4 millones; si se trataba de uno de mayor categoría, 6 millones”. Este panorama ilustra la dificultad que enfrentaban los platenses para acceder a vivienda y bienes, una realidad que ha perdurado en la memoria colectiva.
“Los dorados tiempos en que las empresas constructoras daban superávit era así como con créditos del Banco Provincia, del Banco Hipotecario y del Banco de la Nación, los platenses compraban o especulaban con la vivienda”, reflexiona Di Lorenzo. Este fenómeno no solo transformó la economía local, sino que también alteró la fisonomía de la ciudad. “La entonces juzgada tremenda inflación del 25% llevó a la quiebra a algunas empresas constructoras, pero lo cierto es que los edificios de alrededor de 15 pisos, con galerías, cocheras, se generalizaron y cambiaron la fisonomía tradicional de la ciudad”.
El impacto de estas construcciones en la identidad platense es notable. “El eje fundacional de la ciudad, el eje de la calle 51 del Bosque a Plaza Moreno, padeció rigores de la construcción en altura”, señaló, remarcando la importancia de la planificación urbana. Desde su perspectiva, “ahora, en plano, en la vista de horizonte eso ya no nos deja ver esa cosa imponente de nuestro eje fundacional”.
La relación entre la sociedad platense y su arquitectura se revela en sus análisis. “En un análisis muy personal sin ningún tipo de dato, veo que ahora la arquitectura es casi todo una especie de minimalismo: escondemos techos, escondemos todo”, observó Di Lorenzo. Esta tendencia hacia el minimalismo refleja un cambio en la identidad constructiva de La Plata. “Ahora la construcción de La Plata es típica de la personalidad platense hoy, de querer demostrar más de lo que realmente se es, porque la arquitectura hoy es eso: de afuera se ve hermoso y adentro es lo más insípido de todo”.
Con estas declaraciones, Leonardo Di Lorenzo invita a reflexionar sobre cómo la arquitectura no solo define la imagen de una ciudad, sino que también refleja su cultura y sus transformaciones a lo largo del tiempo.




