Ni una menos: Comenzaron las movilizaciones con duros reclamos al gobierno de Milei
Bajo las consignas "No es libertad, es odio. Fue Lesbicidio. Ni una menos", las principales ciudades del país son protagonistas de una nueva jornada de lucha. ¿Qué dicen los números acerca de la violencia contra las mujeres y las diversidades?
Como cada 3 de junio desde 2015, pero en un contexto de aumento de la violencia contra las mujeres, las personas LGBTIQ+ y los movimientos sociales, tienen lugar frente al Congreso nacional y en las ciudades más importantes del país, una nueva jornada por el “Ni Una Menos”.
Este año las consignas sumarán la oposición a la Ley Bases, por los cambios en el sistema previsional que dejarían sin jubilación a nueve de cada diez mujeres, el reclamo de justicia por el crimen de odio contra cuatro lesbianas en el barrio porteño de Barracas, el pedido de la restitución de las políticas de género y contra el ajuste del presidente Javier Milei. Además se recordará a la Madre de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas.
En la ciudad de La Plata, el epicentro de la movilización será en la Plaza Moreno, a las 16:30 horas y finalizarán en los Tribunales Federales, bajo las banderas: “No es libertad, es odio. Fue Lesbicidio. Ni una menos”.
.
En Mar del Plata la convocatoria comenzó a las 11 horas, por parte del Movimiento de Mujeres y Diversidad, frente a Tribunales. A las 16:30, en tanto, comenzó una marcha desde Luro e Yrigoyen.
En tanto, en Capital Federal, el acto principal comenzará a las 18:30 en el Congreso, donde la periodista y militante feminista Liliana Daunes hará una lectura de documentos con los principales reclamos del movimiento.
Las movilizaciones se replicarán además en las ciudades de Santa Fe, Córdoba, Neuquén, Corrientes, Resistencia (Chaco), Mendoza, La Rioja, Trelew (Chubut), Bariloche (Rio Negro), San Miguel de Tucuman, Ushuaia (Tierra del Fuego), San Salvador de Jujuy, San Juan, Paraná (Entre Ríos), Salta y Rosario (Santa Fe), entre otras.
Cifras que no suben y un grito al vacío
Nueve años después de la primera manifestación, en Argentina los números de la violencia de género siguen aumentando y preocupando. Pues según el Registro Nacional de Femicidios de la Corte Suprema, en Argentina asesinan a una mujer cada 35 horas.
Pero peor aún, de acuerdo a los datos del Observatorio de Femicidios, solo entre enero y mayo de este año (nada más que en 152 días), 127 mujeres fueron víctimas de femicidio.
Es que a pesar de los esfuerzos de años anteriores, los números de muertas, desde hace una década, no ceden. De acuerdo a la Corte, los datos recolectados desde 2014 “muestran una estabilidad considerable en las tasas de femicidios directos”.
En 2023, se registraron 250 femicidios directos, lo que implica un 11% de aumento respecto de 2022. Asimismo, el 88% conocía al victimario y el 44% convivía con él. Al menos 55 víctimas ya habían denunciado a su victimario con anterioridad.
Según el indicador reportado por el organismo judicial, en 2022 se identificaron 226 víctimas directas de femicidio; en 2021 fueron 231; en 2020, 255; en 2019, 260; en 2018, 258 y en 2017, 252.
Las provincias que registran más casos
Según el informe de la Corte Suprema, en 2023 11 provincias tuvieron una tasa de femicidios cada 100 mil habitantes superior a la media nacional (1.05): Neuquén (2,31), Chaco (2,07), Formosa (1,61), Santiago del Estero (1,58), San Luis (1,51), Salta (1,47), Tucumán (1,47), La Rioja (1,46), Jujuy (1,24), Corrientes (1,20) y Misiones (1,07).
De todos modos, el estudio destaca que en algunas jurisdicciones, sucedieron pocos casos y que, sin embargo, “las tasas son, en comparación, elevadas por su escaso peso poblacional”.
En términos absolutos, la provincia con más casos registrados en 2023 fue Buenos Aires, con 95 femicidios directos; a la que le siguieron Córdoba, con 18; Santa Fe, con 16; y Ciudad de Buenos Aires, Chaco y Tucuman, con 13.
Los victimarios
En al menos el 88% de los casos, la víctima directa de femicidio tenía algún vínculo con el victimario: 64% eran parejas, exparejas o tenían otro tipo de relación sexo-afectiva, 12% eran familiares, y también 12% tenían otro tipo de vínculo, que puede ser amigos, compañeros de trabajo, vecinos o conocidos.
Entre quienes se conocían, el 44% convivía al momento del femicidio.
Al menos 55 víctimas habían denunciado a su victimario con anterioridad. Además, 17 tenían medidas de protección vigentes al momento del asesinato, y 16 habían tenido medidas de protección pero se les habían vencido.
Incluso 24 de los victimarios también habían sido denunciados previamente por otras personas diferentes de las víctimas directas de femicidio.
En las causas judiciales analizadas registradas como femicidios directos, de 259 victimarios, sólo 237 fueron identificados. El promedio de edad de los agresores era de 39 años y el 94% era de nacionalidad argentina.
Asimismo, casi el 7% del total pertenecían a las fuerzas de seguridad: 13 estaban en actividad, 2 retirados, y de los otros dos no se registra el dato. Además, de ese total, 12 usó armas de fuego al momento del femicidio. Al menos 8 eran armas reglamentarias.






