A una semana de terminar el año, con casi 35º de térmica y ya con cortes de luz y agua, el gobierno nacional anunció el aumento de los servicios que se prevén para el 2019.

Casi sin tener en cuenta los salarios a la baja, los más de 119.500 despidos y la inflación que hasta el momento acumula un 43,9%, el gobierno oficializó los primeros tarifazos previstos para el 2019.

El primer anuncio fue de la mano de Guillermo Dietrich, ministro de Transporte de la Nación quién, con la excusa de “reducir el déficit fiscal”, comunicó que el transporte público tendría un incremento del 38% promedio, y en el conurbano bonaerense el boleto mínimo valdrá $15 desde enero.

También podés ver: “El 2019 llega con incrementos escalonados en el transporte”

“A nadie le gusta hacer aumentos tarifarios. Este es el aumento que hoy consideramos necesario para mantener la calidad del servicio y la infraestructura en función del incremento de costos. Esperamos no tener que hacer otra actualización tarifaria en lo que resta del año”, afirmó Dietrich.

El segundo gran anuncio para el gobierno pero no para el bolsillo de los argentinos, fue el del incremento de la luz.

La Secretaría de Energía comunicó que la tarifa de electricidad para el área metropolitana aumentará de manera escalonada hasta llegar al 55%. Los incrementos se realizarán en febrero y agosto.

En el resto del país, el alza en la tarifa de la luz llegará a ser del 35% en el mismo período.

A la suba del transporte público y de la luz se le sumará el incremento del gas, otro de los tarifazos planeados por el Gobierno para 2019. Según confirmó el secretario de Energía, Javier Iguacel, el incremento se realizará en abril y será de un 35% promedio aunque consideró que “es una primera estimación”.

Por último, la tarifa del servicio de agua corriente de Aguas y Saneamiento Argentino (AySA), que cubre al área metropolitana, aumentará 17% a partir del 1 de enero próximo, y volverá a subir en un 27% desde el 1 de mayo de 2019.

Esas dos subas arrojan que el incremento anual acumulado será del 48,5%. Solo se exceptuará de este ajuste a los beneficiarios de la Tarifa Social.