Claves para entender la suspensión del partido entre Argentina e Israel

Claves para entender la suspensión del partido entre Argentina e Israel

El encuentro que estaba pautado para este sábado 9 de junio en el marco del 70º aniversario del Estado de Israel tiene a flor de piel un conflicto que tiene a Jerusalén en el centro de la escena.

El analista Lisandro Sabanés explicó el conflicto diplomático entre Israel y Palestina que desencadenó la suspensión del último amistoso argentino antes del inicio del Mundial 2018. "El problema no es jugar en Israel, sino en Jerusalén", deslizó.

En 2018 el Estado israelí cumple su aniversario número 70, por lo que decidió organizar una serie de actividades en el que se encontraba el amistoso, en primera instancia, en la ciudad de Haifa. Hace semanas trascendió que el partido en realidad se iba a disputar en Jerusalén, ciudad santa para israelíes, islámicos y cristianos y polémica para la disputa que tienen Israel y Palestina.

En el estadio Teddy Kollek se iba a llevar a cabo el amistoso, lugar donde en 1948 existió la aldea palestina de Al Malha y que los israelís arrasaron en la guerra para constituir su Estado. Esa es la principal razón por la que un grupo de palestinos se acercó a la ciudad deportiva de Barcelona donde la selección argentina concentra previo al Mundial.

"No hay otra posibilidad de interpretación: el partido era una utilización política de Israel. No es la primera vez que la línea del deporte y la política se cruzan. Los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, los de Moscú en 1980, boicoteadas por occidente, y Los Ángeles 1984, boicoteados por los países soviéticos", afirmó Sabanés. En este sentido, luego del traslado de la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén hace menos de un mes, lo que buscaba Israel con el espectáculo deportivo pautado para este sábado era leigitmar a la santa ciudad como la capital de su país.

Incluso el presidente isaraelí Benjamin Netanyahu llamó a Mauricio Macri para que interceda a favor de la realización del partido, pero la decisión tomada en conjunto por los jugadores y avalada por los dirigentes de la AFA fue más fuerte que la intención política de Israel y que el contrato de 1,4 millones de dólares que tenía la Asociación con la productora del evento.

Ahora la selección, con el último amistoso de cara al Mundial trunco, busca un rival para analizar el estado físico de algunos jugadores como Lucas Biglia o Sergio Agüero, que llegan con poco rodaje a la cita mundialista.

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