El juez federal Gustavo Lleral ordenó la nulidad y destrucción de las grabaciones obtenidas mediante la intervención de los teléfonos de Sergio Maldonado, hermano de Santiago, el joven muerto en Cushamen presuntamente el 1 de agosto de 2017; de Claudia Pilquiman, madre de Lucas Naiman Pilquiman también conocido como Testigo E, de Ariel Garzi (amigo del artesano); y de Marcela Anarda Stocovaz, vinculada a la comunidad mapuche.

El magistrado fundamentó su decisión en que las escuchas resultan “abiertamente inconstitucionales e inconvencionales” ya que los teléfonos intervenidos pertenecían a personas que no eran sospechosas de ningún delito.

Sergio Maldonado, dijo en Radio La Plata (90.9) que es un avance la decisión del Juez pero que esta realidad en estos últimos 9 meses ha sido para su familia parte de lo cotidiano, “todo lo que parecía que era un película, superaba la ficción”, sintetizó.

El hermano de Santiago Maldonado, advirtió además  que esto ha sido parte del encubrimiento por parte del estado nacional sobre lo sucedido con Santiago, “todo el tiempo iban desviando la investigación”. Luego de varios meses de lucha, y una vez encontrado el cuerpo de Santiago, Sergio admite que se corrió el eje de ataque y en lugar de Santiago, pasó a ser él mismo a quien atacaban desde los medios, la justicia y el gobierno.

“Yo no quiero ningún protagonismo”, aseguró Sergio, “soy una víctima como toda mi familia” y aseguró que necesitan tener garantías de que se van a destruir todas las escuchas, porque han salido conversaciones incluso después de que se firmara la resolución.

En un extenso documento, el juez fundamenta que la intervención de los aparatos de la familia Maldonado y otros testigos, se opone a las libertades y derechos que corresponden a un grupo de individuos que no estaban sospechados de ningún delito.