El concejal de Chivilcoy José Ferro, mediador con la empresa y funcionarios provinciales y nacionales, aseguró que “nos estamos ocupando”. Se comprometió a dejar su cargo si la firma se retira de la ciudad.

“Estamos en el medio”, señaló uno de los trabajadores que tiene la esperanza de que, junto a su esposa, no perderán las fuentes de trabajo de la concesionaria de Adidas en Chivilcoy. Este miércoles, la empresa comunicó a los trabajadores que hasta el 31 de diciembre tienen la opción de adherirse al régimen de retiros voluntarios, pero el secretario del Interior de la Nación, Sebastián García de Luca y el concejal José Ferro (Cambiemos) coincidieron en que “nos estamos ocupando”.

El panorama es incierto para los trabajadores: la fábrica está paralizada hace meses y, este miércoles, Adalberto Culnich –representante legal de Paquetá en Chivilcoy- comunicó en asamblea el escrito enviado desde Brasil. Ahí especificaron que la firma no se retira de Argentina; que la capacidad fabril en la ciudad permanece intacta y que hasta el 31 de diciembre está abierto el retiro voluntario para el 100% del plantel con el 40% de gratificación adicional.

El representante legal de Paquetá en Chivilcoy mientras anunciaba el comunicado.

Además, destacan en otros tres puntos que, producto de la falta de pedidos y la consecuente imposibilidad de pagar salarios, el personal que no adhiera será despedido. “Esperamos que todos adhieran”, agregan. “Hay un compromiso expreso del Ministerio de Producción de la Nación de ayudar a la empresa a conseguir nuevos pedidos a fin de retomar la actividad productiva en 2019”, dice el penúltimo punto y el final añade que la actividad administrativa de la firma continuará a fines de reanudar el próximo año.

No obstante, José Ferro explica en un audio de WhatsApp que trabajan “día tras día con Sebastián (De Luca, secretario del Interior, Vivienda y Obras Públicas de la Nación) en distintos ámbitos del gobierno nacional y provincial y en las embajadas de Brasil y Alemania”. Y agrega en otro pasaje: “nos estamos ocupando. Lo que para todo el mundo la noticia del cierre fue una tragedia y una irresponsabilidad absoluta porque fue muy mal comunicado, para la negociación que está en marcha es un paso adelante”.

Rufino Alendre, uno de los trabajadores de la fábrica, indicó que ni él ni su esposa adherirán al retiro voluntario porque luchan por sus puestos de trabajo. No obstante, aclaró: “si no hay novedad de que Paquetá salga a flote, no voy a dejar pasar la oportunidad del retiro. Más por cómo está la crisis”.

“Es un infierno lo que se vive. Chivilcoy es chico y que 600 personas se queden sin trabajo es algo muy triste”, finalizó.