La Vicepresidenta del Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires, Claudia Slezack, explicó en Radio la Plata (90.9) los problemas que se desprenden de la falta de pagos por parte de IOMA.

La obra social estatal, tiene una deuda de 20 millones de pesos con los farmacéuticos y según afirman los voceros de la prestataria, el problema no es una cuestión monetaria sino los cambios realizados en los sistemas de pago. Slezack planteó la necesidad del pago inmediato, “si fuera realmente ese el problema tienen que tener un plan B; tenés que tener una alternativa para seguir trabajando”.

La farmacéutica, explicó que la falta del pago de la obra social lo que provoca es que las farmacias vayan quedándose sin insumos, ya que si la farmacia no le puede pagar a la droguería, ésta les deja de proporcionar los medicamentos solicitados, y en ese caso los más afectados serán quienes no puedan conseguir la medicación necesaria. En este sentido, Slezack afirmó “no queremos llegar nunca al conflicto porque del otro lado de nuestro mostrador está el paciente. Somos sanitaristas y acompañamos a los pacientes por sobre todas las cosas que además son nuestros vecinos; ellos no tienen la culpa, también son víctimas ya que ellos siguen pagando mensualmente a la prestataria”.

La semana pasada los profesionales iban a frenar la prestación de IOMA sin embargo la obra social acordó un porcentaje y les pagó parte de la deuda “sin embargo aún queda mucho; con los médicos sucede lo mismo”. Slezack afirmó que “es un bochorno ya que ni siquiera nos atienden los teléfonos; nosotros queremos arreglar el conflicto no solo por nosotros sino también por los pacientes ya que necesitan los medicamentos pero no tenemos ninguna respuesta”.

La vicepresidenta afirmó que hasta el momento seguirán brindando el servicio de la prestataria pero que “si esto sigue igual y no tenemos ninguna respuesta, tomaremos las medidas correspondientes”

Farmacity en la provincia

La Vicepresidenta además, mencionó la preocupación del Colegio que los representa por la instalación de Farmacity en diferentes lugares de provincia, posibilitando el cierre de las farmacias más pequeñas y haciendo que los pueblos puedan quedarse sin un comercio que los provea de insumos medicinales. “Tiene que instalarse en función de una necesidad sanitaria, porque esto no es un negocio, esto es una cuestión de salud pública”, sentenció.