En relación con el Código de convivencia de la ciudad de La Plata, que se viralizó y que pretende regular por horarios, los ladridos de los perros es que se puede hacer una comparativa histórica, donde se han tomado a los animales como si fueran victimarios de la especia humana.

Desde lo ridículo, como los juicios de la inquisición a ratas y cerdos donde se los culpaba de todos los males de la humanidad, esta propuesta es un insulto a la inteligencia, porque sus parámetros son impracticables y totalmente ridículos, aún más, para quienes conocemos como el comportamiento de un animal.

Este Código, descarta lo que es la visión de una discusión seria al respecto de los derechos de los animales, como el maltrato masivo a los animales en función de la pirotécnica que se utiliza en eventos públicos, o manifestaciones o actos muchas veces auspiciados desde el estado.

Uso, que debería efectivamente entrar en un código de convivencia, porque es algo que afecta no solo a los animales, si no a las personas y que parece ser, que en la agenda política no entra por intereses económicos.

Pedimos a la ciudadanía que solicite la participación den el debate sobre este nuevo código, y esperamos que surja una reflexión seria y que sea coherente. Que se deje de pensar en lo mediático, y se dejen de usar a los animales como factor distractor. Preguntemos mejor qué pasa con los zoológicos, o con la tracción a sangre.

La coyuntura económica es algo que atraviesa a todos, pero los animales no saben de esas coyunturas, siguen sufriendo y siguen siendo maltratados por eso apelamos a que la clase política sea más seria.