El primer partido del superclásico por la final de la Libertadores está cada vez más cerca y el director técnico de River Plate, Marcelo Gallardo, no podrá estar en el banco de la Bombonera con sus jugadores por una sanción, pero, como ya lo hizo antes, tendrá la posibilidad de dar indicaciones a larga distancia, ya sea con un handy o llamando por celular.

No obstante, y desde un ángulo conspirativo, la gente de Boca puede impedir que su rival cuente con su técnico para uno de los partidos más importantes de su historia. ¿Cómo? Usando un dispositivo que inhibe la señal de celular o radiofónica de lo que lo rodea.

Técnicamente, lo que hace un aparato de esta naturaleza es emitir ruido blanco en todo el espectro radiofónico y específicamente, en la frecuencia que suelen usar los teléfonos móviles, para obstruir lo que está pasando por esa señal e interrumpir la comunicación. El tamaño de los inhibidores puede variar según el área que se quiera cubrir.

Más allá del fútbol, lo inhibidores son conocidos por ser usados en robos a camiones en la ruta, pues impiden que los conductores alerten a las autoridades de que se está cometiendo un delito. Así mismo, en lugares donde prohíben el uso de celulares, como bancos y estaciones de servicio, los inhibidores no se han podido implementar porque no se puede controlar su alcance.

Regresando al superclásico, desde la Conmebol confirmaron que su operativo de seguridad no incluirá los inhibidores de señal, por lo que Gallardo, ante la máxima autoridad del futbol sudamericano, podrá saltarse la sanción. Sin embargo, el partido es ante Boca y los xeneizes quieren aprovechar su localía para llegar tranquilos al segundo juego.

¿Podrá suceder algo raro en el banco de River durante el partido?