Los trabajadores de cinco líneas de colectivos que recorren el oeste del Gran Buenos Aires iniciaron esta mañana una huelga por 24 horas en protesta contra un violento asalto a un chofer que sufrió al menos tres puñaladas.

El ataque se da a pocos meses de la muerte del chofer de la línea 620, Leandro Miguel Alcaraz de 26 años, en la localidad de Virrey del Pino.

Las líneas que se encuentran todavía paralizadas son la 311, 329, 422, 500 y 501, administradas por la empresa de transporte urbano de pasajeros La Perlita y que circulan por los partidos bonaerenses de Moreno, Merlo y General Rodríguez.

Una vez más, los choferes de colectivos de línea deben realizar una nueva medida de fuerza en reclamo de mayor medidas de seguridad en los colectivos.

Vale recordar que con la muerte de Alcaraz, el gobierno de la provincia de Buenos Aires  a través del Ministro de seguridad Cristian Ritondo, había prometido instalar en todos los coches cámaras de seguridad y botones antipánico para que los conductores pudieran  trabajar más tranquilos y seguros.

En su momento, Ritondo había explicado que la gobernadora María Eugenia Vidal le solicitó al Banco Provincia una línea de créditos blandos con una tasa muy baja y un financiamiento a 4 años para que los colectivos que trabajen de noche tengan un sistema de cámaras, para dar mayor seguridad de los recorridos.

La medida se iba a aplicar en 90 días desde el momento del anuncio pero a 3 meses de la conferencia de prensa, los choferes sostienen su reclamo y se sienten cada vez más inseguros en sus puestos de trabajo.