El ex intendente de Olavarría , José Eseverri, se prepara para retornar al espacio del massismo, en un intento por reterner parte del poder territorial que todavía le queda en el distrito y que podría perder a manos del kirchnerismo si insiste con acompañar la candidatura de Florencio Randazzo en el frente electoral que integra el PJ.

El ex jefe comunal pone en juego a 2 legisladores provinciales, y a 3 de los 6 concejales de Olavarría, que ingresaron con la boleta del Frente Renovador y si bien en su distrito podría conseguir un resultado electoral que le permita retener por lo menos 2 ediles, la competencia seccional con Eduardo “Bali” Bucca de Bolivar, lo deja prácticamente afuera de la cancha, por lo que buscará revalidar diplomas con Sergio Massa.

Eseverri confía en que la falta de otros referentes de peso en el massismo de la séptima será suficiente para que se le abran las puertas nuevamente a ese espacio, y además cuenta con el aval de Gabriel Katopodis, uno de los intendentes con los que siempre mantuvo bien diálogo y que según los rumores, por estas horas también explora la posibilidad de volver al Frente Renovador.

Lo cierto es que en la última visita de Sergio Massa a Olavarria, los concejales Einar Iguerategui y Julio Frías, del bloque Olavarría para la Victoria que responde al ex jefe comunal, solicitaron y consiguieron una reunión con el líder renovador, que si bien no trascendió en los medios, sirvió como puntapié inicial para que se retomara el diálogo entre ambos espacios.

En términos electorales, Eseverri cree que un nuevo cambio de signo político no representa ningún costo, sobre todo si se tiene en cuenta que ya fue kirchnerista, massista, sciolista, randazzista y ahora nuevamente massista en ese orden, sin que aparentemente  se achicará su base de apoyo, aunque en 2015 perdió las elecciones a manos del monzonista Ezequiel Galli.

Incluso antes de las elecciones primarias de ese año, el entonces intendente  ya empezaba a mostrarse con el ex ministro del Interior y Transporte, al que calificó como “un hacedor, lo que hace falta en la próxima etapa de la Argentina”, y aunque finalmente Randazzo desistió de su candidatura en aquella oportunidad,las relaciones fueron tan fluidas que el hombre de Olavarría se convirtió en uno de los primeros en sumarse al randazzismo de cara al 2017.

Pero la crisis interna que atraviesa ahora el ex ministro, por la fuga de dirigentes, sumado a que en el esquema que maneja Bucca desde Bolivar para la sección, no queda demasiado lugar para contener a  los legisladores que deben renovar, Eseverri espera el Ok del massismo para anunciar un nuevo salto.