El Secretario de hacienda de Saladillo, Marcelo Tomatti, se hizo conocido luego de los aumentos de tarifas de servicios públicos por haberle reclamado a los vecinos de su distrito que dejen de tomarse 10 cervezas y paguen el gas.

Ahora nuevamente el funcionario y mano derecha de José Luis Salomón es noticia, pero justamente por conductas que se alejan demasiado de la austeridad que le reclamó al resto de los saladillenses. Es que según la denuncia de un comerciante de la zona, desde el municipio se estan realizando importantes gastos en pintura y accesorios, que además son provistos por una pinturería propiedad del padre de Tommatti.

A través de una nota dirigida al presidente del Concejo Deliberante, Alejandro Armendariz, un comerciante del mismo rubro manifestó preocupación porque las compras del municipio se realizan “de una manera discrecional y direccionada”, beneficiando directamente al padre del funcionario.

El denunciante explicó ademas que a la hora de los pagos los montos que percibe esa pinturería son “muy diferentes” al resto de los locales del rubro, lo que genera una competencia desleal y una brutal desventaja para los comerciantes.

En términos estrictamente legales, el escrito plantea que Tomatti esta incumpliendo el artículo 13 de la Ley de Ética Pública que determina que es incompatible con el ejercicio de la función pública “ser proveedor por si o por terceros de todo organismo del Estado en donde desempeñe sus funciones”.

Finalmente la denuncia remarca que ante una caída generalizada en el consumo de todos los rubros, la actitud del municipio perjudica el desarrollo del resto de los locales del rubro, violando los principios de la libre competencia, en un momento en el que la crisis se profundiza por los aumentos de servicios e impuestos.